Hasta fines de noviembre permanecerá montada en el Museo de Arte Contemporáneo de Salta la muestra "Retrospectiva", de Otilia Carrique. Instalaciones, acrílicos, transparencias de resina sobre metal, dibujos y grabados de la artista ocupan los dos pisos del edificio de Zuviría 90. El conjunto condesa 40 años de trabajo y deja traslucir la agudeza y la sensibilidad de la obra de Carrique.

La artista, que se autoreconoce fundamentalmente en la técnica del grabado, dice que ha elegido este medio porque le da la posibilidad de expresarse con códigos propios, con cultores propios... Y porque la alquimia del grabado evoca los tiempos en que valía la pena dedicar una vida -o muchas horas- a descubrir los elementos constitutivos del universo, el sentido de la existencia.

"Elegí el lenguaje de la exploración desde hace mucho porque soy grabadora. Me especialicé en eso en la facultad. Si hay algo que me fascina es la experimentación que propone el grabado. Es un proceso en el que uno siente que la cosa funciona fantásticamente. Probé con metales oxidados, aguafuertes, aguatintas, grabado al carborundum, objetos... Me encanta incursionar, investigar, transformar objetos...", señaló la artista.

Carrique siempre entró a su taller con una actitud abierta al descubrimiento. El resultado han sido 40 años de trayectoria y de vertiginosa y desordenada -admite la artista- productividad: "Cuando me propusieron hacer esta muestra empecé a rastrear mis trabajos. Tenía obra guardada en el taller; obra vendida que pedí prestada; planchas originales con las que saqué estampas... Pero también advertí que tenía series de las que no me había quedado absolutamente nada. Muchas cosas se perdieron en medio de esa compulsión por el trabajo que siempre nos caracterizó a Patricia Godoy -mi compañera en muchos proyectos- y a mí", contó Carrique. Y asoció además ese desprendimiento a su profunda convicción en al arte efímero.
La exposición "Retrospectiva" de Otilia Carrique forma parte de la cuarta edición del proyecto Salteños en el MAC. Además de repasar su vasta trayectoria, la artista también quiso mostrar obra nueva, realizada especialmente para la ocasión. Es el caso de "Amor que vuela" (cartas) y "Cien motivos" (técnica mixta), serie basada en el tema "Más de cien mentiras", de Joaquín Sabina.

También es producción reciente la instalación de la vidriera del museo y la muestra "Mensajeros del infortunio" (fotografía intervenida), inspirada en la tragedia del éxodo de refugiados a Europa. En estas obras, la figura desnuda de la artista se sobreimprime, transparente, sobre la marea humana: "Lo que hice fue desnudarme como quien se pone en la piel de estas personas. Hay que tener descaro para posar desnuda a los 65 años, pero a mí eso no me detiene. No tengo prejuicios. Cuando tengo convicción sobre algo avanzo y asumo las consecuencias", sostuvo Carrique.

Para ella, que siempre disfrutó de ese umbral de misterio que propone el grabado, esta muestra también fue un descubrimiento: "Mi primera reacción fue rechazar la propuesta porque pensé que no tenía obra como para una muestra de esta envergadura. Pero finalmente fue maravilloso mirar hacia atrás. Cuando vi toda esta obra reunida dije 'caramba, no está mal'", confesó Carrique.

"Retrospectiva" es un repaso de obra y de vida y es, además, una oda a la vitalidad. La reconocida crítica de arte Matilde Marín ha destacado precisamete esta faceta en su comentario sobre la muestra del MAC: "En cada serie (Carrique) cruza hábilmente de vereda para recordarnos que Otilia siempre se expresa de manera multidisciplinaria y despliega una gran variedad de técnicas gráficas a las que siempre les fue fiel". Una galería de obras en donde las relaciones personales y los conflictos sociales se cruzan en más de una esquina, como ocurre en la vida misma.

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