A 67 años de los primeros acordes con los que se abría "La zamba del grillo", sus notas todavía vibran en el aire nítido de los patios de Salta. Suenan Los Chalchaleros, clásicos del canto argentino, que desde aquel 16 de julio de 1948 siguen entonando su canción. Incluso ni la disolución del grupo la acalló. Oírlos es sentir explotar el sol en los aljibes del verano, hasta compartir ese secreto sonoro que guarda en su corazón la ciudad de Salta.

¿Por qué ese encanto singular? Se trata de los misterios que pasan muy pocas veces en la historia. En este caso, comenzó una noche de esas, en la Salta de 1948, cuando se juntaron a cantar Víctor José "el Cocho" Zambrano y Carlos "el Pelusa" Franco Sosa -que ya se habían armado como dúo-, con Aldo "el Chivo" Saravia y Juan Carlos Saravia -que a su vez tenían otro dúo-. Como lo que salió allí les gustó a ambos duetos -o sobre todo, les divertía la juntada- , decidieron formar una sola agrupación.

Con ese gesto simple, estos cantores salteños darían el paso hacia la creación de una de las agrupaciones folclóricas icónicas de la Argentina. En adelante, los dos dúos unidos pasarían a llamarse Los Chalchaleros. Un nombre elegido casi en broma, pero que quedaría en la memoria de varias generaciones. Su estilo de traje de gaucho blanco y poncho colorado sobre los hombros daría la vuelta al mundo y se imprimiría en la memoria popular, produciendo un fenómeno que atravesaría fronteras y le daría un sello propio al canto popular argentino.

Según ellos mismos afirmaran luego, Los Chalchas de entonces no eran expertos con la guitarra. Aun así, el debut de aquella noche en el desaparecido Teatro Alberdi tenía repletas todas sus butacas. La fama terminó interesando a las compañías discográficas y su primer disco simple llevó dos éxitos: "Lloraré" y "El cocherito", que aún se escuchan en las reuniones familiares y de amigos, donde no falta quien las sepa cantar "al estilo Chalcha".

Muchas voces y una
A un año de su creación, Aldo Saravia deja el grupo y es reemplazado por José Antonio Saravia Toledo. Al año, Carlos Sosa también abandona el conjunto. Lo reemplaza Ricardo Federico Dávalos (Dicky). Luego de esos años de iniciación, cambian estilo y comienza otro ciclo, en el que busca complejizar la armonización.

En 1953 se incorpora Ernesto Cabeza, su mentor. En 1961, Aldo Saravia fallece en un accidente. En 1966 entra Eduardo “Polo” Román. En 1967, tras 16 años, Dicky Dávalos se va del grupo, dejando su lugar al chaqueño Francisco “Pancho” Figueroa.

Luego se sumaría Facundo Saravia, hijo de Juan Carlos.


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