Eso de la piel tersa, suave, lisa, impoluta ¡ya fue! Ahora los famosos prefieren una apariencia más rocker, más rebelde, más canchera. Quieren que su cuerpo cuente una historia o, simplemente, convertirse en un lienzo de carne y hueso sobre el cual crear auténticas obras de arte posmoderno.

Marcelo Tinelli: Fanático de los tatuajes, el conductor de Showmatch comenzó con los brazos -primero uno, luego el otro- y así hasta cubrirlos por completo. Entonces, a Marce se le ocurrió unir los brazos y la espalda con un nuevo dibujo mucho más estravagante.

"Yo quería unir los dos brazos con la espalda, para mí es una obra de arte. Tengo un cuadro puesto en mi espalda. En principio iba a hacer un dragón, después una diosa o una geisha y hablándolo con Guillermina pensamos que sería bueno una imagen femenina y me terminó de ayudar con la elección de Saraswati, esta diosa del arte, la música y la gracia", había manifestado Tinelli a poco de haber mostrado públicamente la piel de su espalda grabada.

Candelaria Tinelli: Quizás inspirada en la pasión de su padre, Marcelo Tinelli, por los tatuajes, Candelaria también es fanática de los eternos dibujos sobre la piel. Brazos, piernas, dedos y hasta el esternón; casi ningún rincón de su cuerpo escapa a los trazos del tatuador. Tigres, rosas, mariposas, símbolos y tribales son algunos de los perennes dibujos que Candelaria luce sobre su estampadísima piel.

Luciano Castro: Cuando en Sos mi hombre interpretó a un "bombero - boxeador", se subió al ring completamente descamisado y no hubo mujer que no le fuera indiferente a ese lomazo recontra tatuado.

¿Qué se puede encontrar en esa perfecta mezcla de musculatura y arte alternativo? Toda una vida porque, como bien ha contado alguna vez Luciano, sus tattoos cuentan una historia y fueron hechos en los momentos más importantes que le tocó protagonizar.

Un bellísimo diseño oriental, "Mateo" (el nombre del hijo de Castro), Laura, Emilia y Joaquín (sus hermanos), "Libéranos del mal" (una frase de la abuela del actor) y el rostro de Cristo, son algunos de los diseños en tinta negra que el actor lleva tatuados en su piel.

Juana Viale: La nieta de Mirtha Legrand es de las mujeres más osadas de la farándula nacional. No le importa el qué dirán ni derrocha simpatía y, sin embargo, es un ícono de moda y tendencia.

Juanita fue de las primeras en desnudar su delgadísima espalda y mostrar que la había convertido en un tapiz en donde, ahora, conviven los pequeños tattoos de sus primeras rebeldías con grandes flores de colores que crecen desde las caderas hasta el omóplato.

Amalia Granata: Si bien Granata ya había incursionado en el universo del tattoo con algunos pequeños diseños en otras partes de su cuerpo, el año pasado deslumbró con su último grabado en la piel: una calavera, dos rosas y una frase contundente y personal, "Amo la libertad de vivir como yo quiero". Orgullosa, se cortó el cabello para lucirlo mejor y lo mostró sin pudores con modelitos que, como premisa, tenían siempre una sensual espalda descubierta.

Pocho Lavezzi: El futbolista se convirtió en el morocho más deseado por las mujeres durante el Mundial de fútbol que se disputó en Brasil. Cada vez que festejaba un gol, Pocho revoleaba la celeste y blanca, pelaba lomo y dejaba sus numerosos tatuajes al descubierto, algunos por polémicos, otros por llamativos y uno, en especial, por tener una falta ortográfica en su texto (corregida, por supuesto).

"El primero, un indio que ya me tapé, me lo hice cuando tenía 12 años, y a partir de entonces no pude parar. Uno de chico hace cosas sin pensar. Hoy, antes de hacérmelos, le busco más justificativo a un tatuaje. Antes podía hacerme cualquier cosa que me gustaba en el momento", confesó Pocho.

Entre los tatuajes que le cubren la piel, Pocho tiene dos máscaras, un dibujo de Rosario Central, el nombre de su hijo, la Virgen de Lourdes, el nombre de su madre mamá, un polémico revólver y la frase: "Rico no es quien más tiene sino el que menos necesita" (con la C de necesita corregida, antes había sido una errónea S).

Carlos Tevez: Para algunos una auténtica obra de arte, para otros no tanto. Lo cierto es que Carlitos se cubrió la espalda por completo con un enorme tatuaje con una impronta gótica que, con solo verlo, provoca toda clase de sensaciones: estupor, temor y admiración por la obra.

Feliz con el resultado, Tevez había manifestado en su cuenta de Twitter: "Gracias amigo por tu magnífico arte!!! Sos el más grande. Lejos!!! Piotrek Taton", en alusión al autor de tamaña manifestación artística.

Daniela Cardone: Si bien durante muchos años fue un ícono de belleza y una de las únicas mujeres que se atrevió a cortarse el cabello y lucirlo a la garçonne, los años trajeron aparejado un fuerte cambio de look: un estilo mucho más rocker que, además de singulares cortes y colores de cabello, incluyen, por supuesto, audaces tattoos.

Ente los tatuajes más destacados, se puede hablar de los dos que tiene en la cabeza (dos plumas con dos tribales en forma de alas a los costados), el enorme rostro de Buda que se dibujó en el brazo izquierdo y el nombre de su nieto, Eloy (hijo de Brenda Gandini y Gonzalo Heredia) en el derecho.

Diego Maradona: "El Diez" es otra de las personalidades que acudió a los tatuajes para llevar consigo sus más grandes pasiones. Además de sus ya conocidos "Dalma" y "Gianinna", Maradona luce en la espalda una flor con la leyenda: "Tota te amo", en alusión a su madre. Pero eso no es todo, causó polémica y hasta le prohibieron entrar a los Estados Unidos por sus retratos de "El Che" (en el brazo) y "Fidel Castro" (en la pantorrilla).

Pero hace algunas semanas sorprendió con dos nuevas marcas en la piel: "Rocío" -para dejar en claro quién es la mujer de su vida (Rocío Oliva)- y "Perra" sobre el corazón (parece que así la llama a Ro en la intimidad, cariñosamente...).

Alex Caniggia: Águilas, un tubo de aerosol, una calavera, son algunos de los dibujos que adornan el brazo de Alexander Caniggia, el mediático hijo de "El Pajaro" devenido en reggaetonero.

No conforme, en uno de sus tantos viajes a la Argentina, se agregó la inscripción "Faith" ("Fe" en inglés) en el cuello y en cada uno de los nudillos de los dedos meñique, anular, mayor e índice C-A-N-I, mientras que en la otra mano se completa el apellido: "GGIA".


¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora