Nombres: Martín, Agustín y Emilio. Edades: 19, 21 y 23 (allá lejos quedaron los pibes de 8, 10 y 12 que tocaban en la habitación con camas cuchetas). Ocupación: músicos metaleros. Hoy tienen una habitación para cada uno, además de una larga carrera en la música y su tercer disco, Información Demente que presentan esta noche, a las 21, con un recital en Arte Planeta (Alsina 398).
También tienen proyectos y convicciones. Quieren dar un mensaje "hippón y metalero" y así, con su música, decir que se puede hacer arte independiente y llegar lejos por el camino difícil. Con Información Demente también reflexionan sobre un mundo convulsionado del que son parte. En una entrevista con El Tribuno, los hermanos Jorge hablaron de viejos tiempos y de su desafiante y creativo presente.
¿Qué es esto de Información Demente?

Emilio: Información Demente es el tercer disco de la banda. Su concepto se basa en cómo vemos el planeta, cómo las informaciones llegan erróneamente a la gente y les crea muchas veces falsas expectativas o se usa la información para manipular o de acuerdo a los intereses de cada uno. También habla de cómo se crean estereotipos y fue grabado completamente en casa.

Agustín: Y cómo van formando pensamientos de la gente.

Tiene que ver con una reflexión que hacen sobre cosas que ven e incluso vivieron...

Emilio: De ver cómo se prepara todo para lograr un cierto mensaje.

Martín: Quizás el heavy metal se basa un poco en eso: quejarse un poco de actitudes malas. Yo me acuerdo de chiquito de quejarme por tener que ir a la escuela, pero ahora, más grande, veo eso de otra manera.

Emilio: Nosotros comenzamos espontáneamente porque mi papá tenía un amigo que había traído una cámara de Japón que por aquellos momentos era una super cámara. Entonces dijeron "Los grabemos a los chicos tocando". Teníamos ese video para los amigos. Un día lo subimos a YouTube y se generó todo un fenómeno.

¿Y cómo manejaron eso que se dio casi sin querer?

Agustín: Fue muy loco porque llegó una propuesta de Japón para que mi papá deje todo, nosotros la escuela y nos vayamos a vivir allá.

Martín: Básicamente lo manejaba a todo mi papá porque nosotros éramos los chicos y no teníamos la suficiente conciencia para decidir.

Emilio: Nuestro papá nos cuidó bastante en el sentido de que siempre se fijó que nos sintamos bien porque hubo un momento en el que todo el mundo quería trabajar con nosotros. En todo ese proceso vimos muchas cosas respecto a cómo muchos artistas dejan de hacer lo que les gusta o por ahí como muchas personas eligen un camino fácil. Este último disco tiene canciones como La nueva raza, que es una comparsa pero con heavy metal y la letra habla de cortar con el nacionalismo, con las divisiones, el racismo.

Agustín: También habla de ser uno mismo.

A veces se resigna lo que a uno le gusta por el qué dirán o por la tranquilidad de un sueldo seguro...

Los tres: Si, totalmente.

Emilio: Además nuestro papá es un músico frustrado (se ríen los tres). Nos incentiva a que cumplamos el sueño este de tener la banda, poder salir... De alguna manera cumplimos un sueño con Talento Argentino, hicimos publicidades, discos, tocar en festivales gigantes, tocar con Bruce Dickinson de Iron Maiden, la publicidad de Motorola, la de Personal.

Emilio: A mí me llevaron a Madrid para hablar de la banda. Iba a la radio y me recibían como "Ehhh, los chicos de la banda Gauchos de Acero, el metal de los niños latinos".

Agustín: Hoy queremos cien por ciento esto, aunque cada uno tenga algún otro trabajo para tener un ingreso más.

Emilio: Lo más importante es que todos los discos, los videos y todo lo que estamos haciendo no tiene que ver ni con Talento Argentino, ni con Motorola. Es producción independiente.
Se los escucha muy con los pies en este presente, aunque proyecten...

Emilio: Si, desenchufándonos un poco del pasado en el que hubo tantas cosas.

¿Cómo fue esa transición de haber sido la banda metalera más joven del mundo a ahora, que ya no son niños?

Martín: Es comenzar de nuevo porque ya no somos niños. Antes la imagen mía era tierna, de un petiso de un metro veinte con el bajo que era más alto que yo, y eso ya no está más...

Agustín: Hay una presión distinta, escenarios grandes y saber que tenemos que sonar bien y ser más profesionales.

Emilio: Somos conscientes de que si hubiésemos firmado algunos contratos o accedido a algunas propuestas hoy estaríamos en Buenos Aires haciendo shows como los de Lali Espósito, pero en su momento no queríamos ir para ahí y hoy tampoco lo queremos. Queremos ser muy profesionales y tener una buena banda, pero aprovechando y explotando nuestra creatividad.

¿Qué les gustaría que pase más adelante?

Emilio: Poder tener estabilidad con la banda y seguir tocando en otros países.

Martín: No queremos pensar tanto en el futuro, sino trabajar como hasta ahora para que Gauchos de Acero se convierta en un equipo de producción.

Agustín: Llegar a todos esos lugares por el camino sincero, por el camino difícil, que te llena mucho más el alma. Y ser artistas que dejan un mensaje. Nuestro mensaje es una especie de 'hippeada metalera' por una mejor comunidad (se ríen). Próximamente haremos baladas y boleros (siguen las risas).

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