Lourdes Sánchez sintió su vocación por el baile desde muy pequeña, pero su infartante anatomía le trajo algunos problemas en las clases de danza.
"Siempre tuve la cola medio salida y en danza clásica es lo peor que puede haber. Tenés que ser chata. Es algo natural que tengo por un sobrehueso en el coxis", relató la morocha de 28 años.
"Las nenitas me señalaban y le decían a la maestra que yo sacaba cola y nada que ver. Un día volví a casa llorando y no quise ir más. La profesora me vino a buscar a casa y le dijo a mamá que tenía muchas condiciones. Después me hice amiga de esas chicas que, en un principio, me habían hecho bullying", agregó.
El amargo recuerdo, sin embargo, no empaña este exitoso presente de Lourdes, una de las diosas que la rompen en Casa Fantasma, la comedia que encabeza Pedro Alfonso en Villa Carlos Paz.
"La femme fatale nunca se va, por más que este comprometida. Incluso, a la hora de estar entrecasa o de dormir no abandono ese costado sensual. A mi novio le encanta. Siempre voy a estar vestida con algo sexy, con camisolín, culotte, shorcito muy cortito ¡y con perfume puesto! Está bueno para incentivar todo el tiempo a la pareja, que la intimidad no se torne monótona y que él no se aburra de mí", relató, en relación a su noviazgo con el Chato Prada.
"La intimidad que tenemos con mi novio es una de nuestras potencias, es el 70 por ciento de la pareja. Nos sacamos fotos o usamos la camarita del Facebook cuando estamos a la distancia porque él se volvió a Buenos Aires", concluyó Lourdes, pícara.

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