"De tal astilla, tal palo". Una frase al revés pero que deja un significado claro y preciso. Se trata de la familia Pereyra. ¿Quién no conce a Luciano? un cantante consagrado, que se emparentó con el éxito desde hace muchas temporadas. Ahora, la historia le dará continuidad su papá Ángel Pereyra, quien acaba de editar su disco "Sueños de un Ángel".
Nació en la ciudad de Concordia, Entre Ríos. Sin embargo, su historia actual dio a luz en Luján a fines de 2015 donde presentó su material en el teatro Trinidad Guevara de esa ciudad.
Con grata alegría don Ángel realizó el lanzamiento de su nuevo trabajo discográfico compuesto por temas mexicanos de reconocidos artistas como Se me olvidó otra vez, de Juan Gabriel; o Serenata Huasteca, de José Alfredo Jiménez. Adaptaciones magistrales como No quisiera quererte, del respetado Horacio Guarany, además incluye dos temas inéditos No me despierten (Alexis Celis/ Javier Mayor) y otro de su autoría que le da nombre a esta placa. Este tema busca hermanar la fe cantándoles a la Virgen de Guadalupe y a la Virgen de Luján.
Completando el repertorio, se encuentra Guitarra de medianoche, Entre copa y copa, La cama de piedra, Ella, Renunciación, No volveré, Grítenme piedras del campo y Fallaste corazón, todos pincelados al ritmo de rancheras y boleros con la voz de Ángel Pereyra acompañando por el prestigioso Mariachi Sol Azteca de Javier Mayor, agrupación con gran experiencia y dedicación al género mexicano. Este grupo representa a la Argentina año tras año en el Festival internacional de Mariachi y Charrería en Guadalajara Jalisco México.
Cuando le preguntaron como surgió este disco, Ángel Pereyra contestó "A mi edad, vestirme de mariachi, lo hago con todo respeto. A su vestimenta, su imagen, sus canciones. Lo hago con gran admiración, como lo hago con el folclore, pero esta música es la que me nace desde muy chico. Dede los 4 años, fue calando en mi pecho, en mi alma, en mi sentimiento. Ahora tengo la posibilidad de hacer una propuesta artística de alto vuelo y regalarle al público la felicidad de hacer música mexicana".
Ángel es el menor de doce hermanos, creció en un barrio humilde llamado Centenario. Desde niño, su pasión fue cantar, a los tres años compartió su voz a través de Radio Concordia, LT15 en el programa "La Revista Infantil".
Los años siguieron pasando y junto a su familia llegaron a Luján, en esta ciudad comenzó a vender fideos a los trece años. La música siguió latiendo dentro de él y le regalaron su primer guitarra, ese día jamás lo olvido. Una guitarra de Armando Banchero, la misma que su hijo Luciano empuño por primera vez.
Seguía su vocación, tuvo la suerte y el orgullo de integrar diferentes grupos musicales folclóricos. Recorrió el país asistiendo a radios, televisión y los más importantes escenarios de festivales folclóricos.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora