El próximo 28 de enero empieza el año del gallo de fuego de acuerdo con el horóscopo chino y los cultores de este sistema predictivo ya empiezan a orientar a las personas que están expectantes de qué les deparará el próximo año en relación con la salud, el dinero y el amor.

Ludovica Squirru, por ejemplo, presentó el lunes pasado su nuevo trabajo con predicciones para 2017 en el teatro Maipo de Buenos Aires. Además, hoy al mediodía visitó el programa emitido por Telefe "Morfi. Todos a la mesa" y contó detalles acerca de su flamante publicación.

Recibida por los conductores del ciclo, Gerardo Rozín y Carina Zampini, con una torta que simulaba los doce animales regentes, Ludovica dijo: "De parto en parto vengo con el gallo. Ya lo empollé y los estoy pariendo: al año del gallo y al libro" y detalló que acababa de viajar por Madrid, Miami y Nueva York.

Durante una amena charla, primero diferenció dos maneras de recibir el Año Nuevo en Oriente y en Occidente. "Acá en Occidente en vez de meditarlo haciendo los deberes, amigándonos con la gente con la que estamos peleados, la gente se atraca con dulces, budines y el chupi. Esto es lo opuesto a los chinos que festejan cuatro días, los únicos cuatro en que tienen feriado de todo el año, del 28 al 31 de enero", señaló. Luego explicó: "Para que te vaya bien en un año, seas del signo que seas, hay que dejar limpio tu año anterior, para no llevar una bola de nieve tus problemas ni situaciones kármicas al año siguiente. Hay que hacer los deberes desde hoy, es decir, uno dice: 'El año que viene me encantaría mudarme, cambiar de laburo, reciclar esta pareja que es tóxica o dejarla', bueno hay que empezar ya porque cuanto antes hagas los deberes para pagar las deudas que tenés mejor. El año chino comienza con luna nueva, que es lo mejor que te puede pasar porque es crecimiento que se va potenciando en el mes". También destacó que el 2017 será un gran año para quienes se llevan bien con el gallo como la serpiente, el búfalo y el dragón; no así para el propio gallo. "El que es del signo en su propio año se tiene que cuidar. Al mono de fuego -que fue este año- le pasó de todo: tropezó con cáscaras de banana, le cayeron cocos sobre la cabeza. La gente que es gallo debe empezar a poner en orden su vida. Hay que hacer un 'peeling' existencial porque puede ser el mejor de tu vida, pero con muchos obstáculos", advirtió. Luego aclaró que hay nociones generales que sobrepasan las circunstancias indicadas por las posiciones de los astros o los signos.

"La gente a la que le va bien en la vida no está esperando la fórmula mágica porque esto no es magia: la astrología china (que dictamina que) me va (a ir) bien o mal, sino que somos cocreadores de nuestro destino y esto es un GPS para guiarnos; pero no hay que esperar milagrosamente qué me dice Ludovica o qué me dice otro porque ahí está el problema de la humanidad: esperar sentado y no participar del cambio", dijo. Añadió que para realizar sus predicciones ella se vale del I Ching porque su basamento es que todo en la vida puede mutarse y le permite lograr que todas las personas puedan ser una hoja en blanco. Asimismo, llamó a un cambio de actitud, a no rehuir de los problemas, sino que hacerles frente. "Uno también puede decir: 'No es un año tan favorable para mí porque no tengo afinidad con el gallo, pero voy a tratar de hacer cosas que no sean muy forzadas'. 'Todo lo que evitás invitás', como dice (Bert) Hellinger, y hay que cursar cada materia", definió.

Un mundo convulsionado

Comparando este 2016 que está casi en su fin con el 2017 próximo, dijo que habrá "compensaciones" luego de un año "ciclotímico" en Argentina y en el mundo.

"El mono de fuego trajo un año convulsionado y el gallo de fuego viene a demostrar que la vida tiene que ser algo más que rendir exámenes, pagar cuentas, llegar a fin de mes", señaló.

Por último comentó que "en la astrología china es bueno asociar qué pasó en años anteriores. El mundo está en un caos total, la gente está a punto caramelo para otra guerra mundial y no dejo de pensar que la bomba de Hiroshima se tiró en un año del gallo: 1945. Por eso, tratemos de con la meditación y las buenas intenciones frenar esta locura armamentista y de hacer las paces en nuestra propia vida y nuestra propia casa".

El horóscopo chino

Cuenta la tradición, que Buda, viendo próxima su ascensión al nirvana reunió a todos los animales de la Tierra para dejar testimonio de su última voluntad. Para su sorpresa, solo se presentaron doce animales: la rata, el buey, el tigre, el conejo, el dragón, la serpiente, el caballo, la cabra, el mono, el gallo, el perro y el cerdo. Como premio a la devoción religiosa que le brindaron, Buda los convirtió en los doce signos del zodiaco chino.

Cada animal gobernaría un año, en el cual influirían sobre la personalidad y el carácter de todos aquellos que nacieran en él. No obstante, piensa que no todos los que nacen bajo un signo tienen una misma personalidad y carácter. Esto se debe a la influencia de tres aspectos fundamentales, el ascendente, que se determina por la hora del nacimiento y cada animal reina sobre dos horas a lo largo del día. De la misma manera, influyen en nuestra personalidad otros aspectos, muy importantes en la filosofía tradicional china, como son el yin, el yang y los cinco elementos. Para ello, hay que tener en cuenta el número en que finaliza el año. Así, a la terminación 0 y 1 corresponde el metal, al 2 y 3 el agua, al 4 y 5 la madera, al 6 y 7 el fuego, y al 8 y 9 la tierra.



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