El domingo pasado, a las 20 y durante el cierre de Salta Expo Libros, se entregaron los premios del Concurso Literario Provincial 2015, en el Complejo de Bibliotecas y Archivos de la provincia. Entre los galardonados estaba Luis Ferrario (60), que obtuvo el Primer Premio en la categoría Poesía por su obra "Paga y no alumbres". En este marco, el autor se hizo un espacio para dialogar con El Tribuno.

Su libro lleva por título medio verso del poema burlesco de Quevedo "A Apolo siguiendo a Dafne". ¿Qué le representa este imperativo: "Paga y no alumbres"?
Siempre me impresionó mucho ese verso. Me pareció una síntesis perfecta de lo que se siente frente a la preponderancia del materialismo y a la degradación de los vínculos entre los hombres y entre los países del mundo. Y como buena parte de mi preocupación poética frecuentaba esos carriles, me gustó colocarle por título esa frase a todo el poemario.
"Es necesario convenir en que nadie podrá subsistir con la poesía desnuda y que los pocos que lograron su fama no consiguieron nada más que el renombre", expresa el hablante lírico de su poema "Inutilidad de los intentos". ¿Usted cómo recibió este premio?
Llevo mucho tiempo escribiendo poesía, y he participado en numerosos concursos de la Dirección de Cultura de la Provincia. Nunca había obtenido el galardón, así que, sinceramente, pensaba que el tipo de escritura que desarrollo no era el adecuado para obtener un premio y, con él, un derecho a la publicación. Ya casi no lo esperaba. Como le decía en broma a un amigo: "Me da la impresión de haber ganado un partido en tiempo de descuento, cuando ya casi no se cree que es posible conseguirlo".

¿Resulta muy difícil publicar en Salta?
No hay lugar en el mundo donde no resulte complicado publicar poesía. La razón fundamental no es solo económica, sino también de recepción del público. Los editores saben que la poesía no se vende nunca lo suficiente como para justificar el gasto. De ahí que generalmente sea el escritor quien deba sufragar sus publicaciones. La única vía abierta es la de los concursos.
¿Cómo seleccionó el corpus para "Paga y no alumbres"?
Se escribió entre 2003 y 2010. Eran, en realidad, cinco libros. Pero decidí comprimirlos en uno solo a través de una selección rigurosa. Nuestra querida poeta Kuky Herrán me orientó en la tarea selectiva.

Después de 40 años de oficio, ¿pudo "cifrar" el encanto de la poesía como diría Bécquer?
La temática en poesía siempre resulta múltiple. Uno escribe sobre las impresiones puntuales que recibe de su contacto con el mundo. Y esas impresiones provienen de muchos ámbitos de lo cotidiano. Por ejemplo, vivencias de la infancia, experiencias amorosas, amistades, el propio afán por la literatura, las angustias por la contemplación de un mundo en el que el ser humano ha degradado los vínculos con sus semejantes, la ternura que crece con los años, la expectativa de la fugacidad de la vida. En fin, un abanico de motivos que hacen que la temática de la poesía resulte casi imposible de cifrar.

Uno como lector anda buscando huellas que "delaten" al autor. Su libro está dedicado a sus hijas y nietos. Hay poemas homenaje a profesores destacados por su labor literaria en Salta, como Oscar Montenegro y Alicia Chibán... ¿Para quién escribe?
Creo que el poeta no escribe para un lector determinado. Su intención es siempre la de llegar a todo aquel que se abra a la lectura. Es verdad que las condiciones de vida impiden muchas veces que este encuentro íntimo se produzca; pero también es cierto que el deseo de compartir las vivencias más profundas no se dirige a un sector en especial, sino a la humanidad en general.

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