La Casa de Salta en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires es escenario de una muestra que reúne un breve pero sustancioso compendio del arte cafayateño. "Melodías, formas y colores" incluye cerámica, pintura platería e instrumentos de autor realizados en la Escuela de Música y Luthería de Cafayate.

La muestra, que se inauguró el martes último y que tuvo una afluencia de público que superó con creces la expectativa de los organizadores, cerrará hoy con un concierto de guitarras del Dúo Faggiano (Buenos Aires).

En el marco de la muestra, los maestros de las Escuela de Luthería, Daniel D'Amico, Federico Cosentino y Ángel Aguirre, junto a una delegación de alumnos de la Tecnicatura Superior, presentan en las salas de Roque Sáenz Peña 933 un total de 35 guitarras, charangos, violines y aerófonos andinos nacidos de sus propias manos. En cada instrumento se pueden apreciar los detalles de un arte que mezcla la intuición, el refinamiento y el más cerebral cálculo de materiales y sustancias.
"Uno de los objetivos de esta muestra fue difundir nuestra carrera a nivel nacional. La Escuela de Música y Luthería de Cafayate es la única en todo el país que ofrece una tecnicatura (3 años) con título oficial. Existen otras ofertas privadas y está la carrera universitaria en Tucumán, pero la única tecnicatura es la nuestra. Nuestros instrumentos son muy requeridos por alumnos avanzados de conservatorio y músicos profesionales", señaló Cosentino.

La escuela de luthería funciona desde 2002 en el edificio restaurado del viejo hospital de Cafayate. Allí, alrededor de 35 estudiantes experimentan a diario la alquimia de hacer nacer un instrumento y su música de un trozo de madera. "Tenemos alumnos de Neuquén, Buenos Aires, Catamarca, Colombia, Bélgica y Salta. A la muestra en la Casa de Salta se ha acercado público en general, pero sobre todo jóvenes que preguntan acerca de nuestra tecnicatura, chicos de escuelas de música y músicos profesionales que vienen a probar los instrumentos", contó Cosentino. Acerca de esa mística tan particular que se respira en todo taller de luthería, el maestro sostuvo: "En el instrumento de autor todo el proceso de construcción está controlado detalle a detalle en cuanto a la selección de materiales, encolados y terminaciones estéticas. El hecho que lleve muchas horas de trabajo es directamente proporcional a la calidad, porque vos tenés un diálogo cotidiano con la madera. Además, un instrumento de autor tiene cualidades que le permiten al músico desarrollar una búsqueda sonora y tímbrica particular en las obras".
El tiempo invertido habla con elocuencia de la diferencia entre tener un instrumento en serie y uno de autor: una empresa de guitarras puede hacer diez mil en una semana y un luthier necesita entre 250 a 280 horas en cada una, midiendo con mucho cuidado todas las piezas que componen el instrumento.
"Melodías, formas y colores" también incluye obras del artista plástico y músico Hugo Guantay, del escultor Santiago Haro Galli y del orfebre Jorge Barraco.

En esta oportunidad, "Sacha" Haro Galli presenta tres piezas de cerámica de gran formato: "Un camión cosechero de uva, una olla grande con una estampa de los Valles Calchaquíes fusionado con un rostro coya y un Coquena", le detalló el artista a El Tribuno. "Entre todos los expositores logramos ofrecer un pantallazo general de los diferentes rubros artísticos de nuestra región", remarcó. Haro Galli también tuvo a su cargo, junto a la enóloga María Gisel Ferreyra, una charla sobre los vinos artesanales como arte natural de los Valles Calchaquíes.

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