¡Celebrando un mes juntos! El gobernador de Salta pasó el fin de semana en el departamento de Isabel, donde se entregaron al placer de los planes caseros. Cómo comenzó esta pasión. Por qué se enamoró de inmediato. Y la fantasía de matrimonio.

La mañana del sábado 12, día en que celebraron su primer mes de noviazgo, los descubrimos camino al supermercado, en pos de un almuerzo casero.


–Isabel, ¿cómo te sorprendió este romance?

–Sin buscarlo. Creo que estaba lista para vivir lo que estamos viviendo. Todo llega cuando debe llegar. Este amor es una bendición.


–¿Cuándo inició esta historia?

–Fue hace un mes (viernes 12 de febrero). Coincidimos en una comida con amigos en común. Ni yo sabía nada sobre él, ni él sobre mí. Nuestros orígenes norteños fueron llevándonos a lugares afines.

En el living de esa casa pilarense en el que se abstrajeron del resto de los invitados, San Salvador de Jujuy abrió pista a una conversación con nostalgias. Quizás, Macedo haya revelado su fascinación por el Norte argentino, donde vivió seis meses por año hasta su edad escolar. "Les rogaba a mis padres que me comprasen el uniforme del colegio local, para no tener otra excusa de regreso", suele recordar en rueda de amigos. Su papá, el jujeño Antonio Emilio Macedo, era ingeniero agrónomo, como algunos de sus diez hermanos (y otros tantos sobrinos) que aún la reciben por esos lares. Y, según sus íntimos, la sentidísima pérdida de El Tata –como lo llamaba la actriz– haya sido otro ítem compartido en ese encuentro. Juan Manuel debió atravesar el mismo dolor hace menos de dos meses, al despedir a su padre, Juan Manuel Urtubey, militante histórico del peronismo, destacado docente y presidente de la Corte de Justicia de Salta en dos oportunidades.


–Y dos días después, la primera cita (en un bar de rabas del Bajo de San Isidro). ¿Cuál fue el clic que te hizo pensar: "Este es el hombre"?

–Hablamos mucho, mucho. De su vida, de la mía. Y de nuestros sueños. Cuando salimos de ahí, supimos que esto era muy fuerte y para siempre. Nunca más volvimos a separarnos. Aun sin conocernos, esa noche supe que era él a quien yo esperaba. Era él por quien tanto recé.

Y entonces, la presentación oficial. El jueves 10, Isabel y Juan Manuel participaron del evento con el que Vizora, la compañía desarrolladora inmobiliaria, celebró sus diez años de desafíos con la apertura del Sales Office de Remeros Beach, en Tigre. Fue entonces que el gobernador se animó a hablar del efecto de los 1.492 kilómetros de separación: "Cuando uno está solo, advierte que la compañía de la persona que ama lo completa". Pero lo subrayó como un obstáculo débil para esta pasión. "Mi trabajo me tiene acostumbrado a esto. Pasé la mitad de mi vida viajando. Sí, la distancia es difícil, pero la llevaremos adelante", dijo. "Juntos nos arreglaremos para ir y venir todo el tiempo. Cuando uno se quiere, siempre se puede". Claro que, a pesar de contar con un departamento en Puerto Madero, Urtubey hace sus stop bonaerenses en la casa de Macedo, en un complejo de Lomas de San Isidro.

La periodicidad de las visitas depende de las prioridades de su agenda y familiares. El gobernador es papá de Marcos (21), Lucas (18), Mateo (15) y Juana (12), de su matrimonio de veinte años con Ximena Saravia Toledo.

Así, el fin de semana del 4 de marzo compartieron setenta y dos horas entre la Fiesta Nacional de la Vendimia, en Mendoza, y el Seminariode la Cámara Nacional Electoral en el hotel Meliá, de Buenos Aires, donde él fue un elogiado expositor. Durante ese paso por esta capital, Urtubey respondió: "Isabel aún no fue a Salta, pero seguramente lo hará muy pronto". Claro que de visita. La actriz de Multitalent se prepara para desembarcar junto a Mariano Martínez en el prime time de Telefe, con una tira, en principio semestral. Aunque sus días en el Norte se conviertan, tal vez, en un plan romántico y formal de Semana Santa.

Urtubey y Macedo en la revista Gente

Ese mismo fin de semana, en Córdoba, el periodista Raúl Monti estrenaba –por Cadena 3– una versión homenaje de Cielito lindo que aún hace llorar de risa a sus protagonistas:

"Del cerro San Bernardo, Isabelita, vengo bajando / con ese par de gambas, Isabelita / por vos yo mato / Ese lunar que tienes, Isabelita, como abogado / yo me lo traigo a Salta, Isabelita / con vos me caso / ¡Ay, ay, ay, ay...! Salta y no votes / serás la primera dama / empanada y vino en damajuana / ¡Ay, ay, ay, ay...! Soy peronacho / soy gobernador de Salta / con esas gambas / con vos me engancho". En Salta ya es un hit.

Es a esta revista que, durante la primavera pasada, Macedo le confesaba haber llegado a los 40 satisfecha por el camino recorrido: "Hoy puedo mirarme al espejo y decir: 'Bien, está muy bien, Isabel'". Además, daba cuenta de su decisión personal de presentismo absoluto: "Mido lo que veo, lo que puedo tocar, eso que hay hoy en mi vida. No me invento cosas: me remito a lo que existe. Es algo que hablé muchas veces con mi psicóloga: ¡no sé proyectar! Soy la única entre mi gente que nunca sabe qué hará mañana". Sin embargo bastó un mes y dos días para que encuentre, al menos, una certeza.

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–¿Esta vez estarías finalmente dispuesta a dar tu inédito "sí, quiero"?

–Definitivamente, sí.


Por Sebastián Soldano

Fotos: Alejandro Carra y Fabián Uset

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