Mariana Carrizo es sinónimo de copla, representante nata y sincera de la cultura vallista. El año pasado, de la mano de su versión y del video animado de Doña Ubenza obtuvo premios y reconocimiento en nuestro país y fuera de él.
Toda esa cosecha, que favorece además la difusión de voces y cosmogonías ancestrales parecería importarle poco a las autoridades de la Serenata a Cafayate, quienes prescindieron del arte de la coplera sancarleña.
Esta suerte de "castigo" estaría ratificado por fuentes a las que tuvo acceso radiocafayate.com, que habrían sostenido "mientras esté esta gestión Mariana Carrizo no actúa más".

Mariana vivió en carne propia un episodio doloroso que la alejó de uno de nuestros festivales más representativos: "En Salta siento mucho el machismo, yo lo he vivido a nivel cultural el año pasado: lo que pasó en la Serenata a Cafayate, eso fue muy violento. Por contrato mi espectáculo solista, unipersonal, dura 45 minutos. Vienen los chicos de la comisión y me dicen: 'tenés 12 minutos'. Ellos querían que yo cantara ese tiempo, tiempo que se me había quitado sólo a mí: ni a Los Huayra y a Los Tekis que estaban en esa noche. Llamé al intendente, pensando que era un error de la organización. Me dice 'Tenés 12 minutos, si querés cantá. Si no querés, no cantés. Hacenos el juicio que quierás, por la guita que quierás. Si te pasás un minuto, te apago las luces y el sonido'. Subí llorando al escenario, y me fui en el tiempo que me dijeron. El público estuvo más de 15 minutos silbando de pie. Volví y canté. Yo sufrí una violencia de género cultural, de parte de las propias autoridades. Da mucha impotencia e incertidumbre porque no vamos para adelante. Salta, particularmente se ha destacado por una infinidad de situaciones de género muy dolorosas", se lamentó en una nota que concedió a El Tribuno en 2015

En la misma entrevista, en cuanto a la actitud retrógrada de las autoridades, Carrizo remarcó: "En el año 2014 me pasó a mí, yo soy una mujer de palabra, que canta y dice la palabra. ¿A quién le quitan el 70 % de su espectáculo? Ni a Huayras ni a Tekis que son todos varones. A Mariana Carrizo que está sola con su caja y que canta coplas, una cultura del pueblo que supuestamente no es comercial. Está en el tácito, es muy complejo. No es sólo responsabilidad de la mujer, pero sí la mujer tiene que pararse en otro lugar, que decir: 'Basta, a ver por dónde empiezo'. Es un proceso complejo", recalcó.

Finalmente, Carrizo, invitó a sus congéneres a repensarse: "Creo que como sociedad, las mujeres primero tenemos que mirarnos al espejo, reconocernos y pararnos, desde ese lugar, al mundo. En este espectáculo pretendo, a través de la cultura ancestral, que llevo heredada naturalmente como estandarte, decir la palabra. La palabra de la copla es una palabra de gran autoridad. Es mi aporte, como granito de arena, para este momento tan doloroso que estamos pasando"



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