Sin ir a un solo lugar, se puede explorar muchos. Esa idea, la de hacer siempre cosas diferentes, le da identidad. Sin género, estilo único ni casillas. Nahuel Briones es músico y está en Salta para presentar "El cruce de los unders", el segundo disco que grabó con su banda, Orquesta Pera Reflexiva. El domingo tocó en La Ventolera y esta noche se despide de La Linda en otro recital íntimo, "Serenata", en El Café del Tiempo (Balcarce 901), a partir de las 23.

En una entrevista con El Tribuno, el músico habló de su carrera, de los procesos creativos, de melodías que fusionan vals y tangos en esas composiciones de las "no casillas". "Flores", "Hola Fulana", "No todo es color de rosa" y "Fetiches", son algunas de las canciones que compartirá hoy con el público salteño.


¿Cómo comienza tu historia en la música?
Yo de muy chico quería tocar la batería y me compraron una guitarra para que no hiciera tanto ruido (se ríe). A los 8 años empecé a estudiar y recién a los 14 años comencé a tocar con bandas y ese tipo de cosas. Después armé otra banda con compañeros del secundario, mucho más grandes y por último comencé a hacer cosas solo porque sentía que en todos los proyectos en los que estaba los músicos querían que fuéramos hacia un estilo y a mí siempre me molestaba ir hacia uno, entonces comencé a hacer grabaciones solo, por mi cuenta, como demos caseros para llevar a las bandas y me rebotaban un montón de canciones que eran las que a mí más me gustaban porque eran las más distintas. Cuando se terminó la banda todos esos temas terminaron siendo mi primer disco, "Pera reflexiva". Después armé la banda Orquesta Pera Reflexiva para presentarlo en vivo para hacer algunos shows, pero empezaron a surgir más fechas y con el tiempo terminé armando una banda que es la misma con la que toco hace tres años y con la que grabamos este disco.

¿El no encasillarte en un estilo es un poco una liberación en lo creativo?

Nunca sentí que esto en sí fuera una liberación pero a lo otro sí lo sentía como una represión. Siempre me gustó escuchar todo tipo de música e inclusive produzco algunos discos. He hecho cosas de cumbia electrónica que me encantan y no estoy cerrado a hacerlo en otro momento. Si tengo una banda que es de punk rock o de reggae o de ska no puedo tocar eso y eso siempre me chocó. En este disco que estoy editando hay un vals tanguero, una canción pop electrónica, todas distintas. Ese tipo de canciones en otro momento no lo podría haber tocado. Ahora que hago todas cosas distintas se nota más quien soy.

Y es lo que vos más disfrutás pero también hay más apertura del público hacia eso, ¿lo sentís así?

Sí, en este momento sin dudas. Estamos en una época muy "youtuber", en la que vemos todo el tiempo cosas distintas.


¿Sentís que tus canciones hablan de cosas cotidianas e intentan generar un clima?

Creo que un poco voy buscando eso. No me gusta mucho hablar de cosas cotidianas, sino de cosas más íntimas. No porque no me guste sino porque siento que no me sale bien hablar de algo natural del día como levantarse a la mañana a tomarse un café. Hay gente que escribe rebien sobre esas cosas mínimas, a mí no me sale. Sí me sale mejor contar las cosas que le pasan a una persona como pareja y que le pasaron a todo el mundo. Una parte es autorreferencial, pero también me gusta exagerarlo. Me divierte sacar al espectador del lugar que espera cuando escucha una canción. Por ejemplo, estoy cantando una canción que es muy romántica y en el medio hay frases quizás más agresivas o graciosas y me gusta esa situación de descolocar al público. Eso es algo que siempre tuve hablando entre amigos y recién ahora logré ponerlo en canciones.

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