“Agua y azúcar. Esa es la composición de los remedios homeopáticos que en 200 años no han conseguido curar a nadie”, argumenta José Miguel Mulet, bioquímico y profesor en la Universidad Politécnica de Valencia. Mulet se alinea así con el cada vez más creciente colectivo de científicos, investigadores y médicos que arremeten contra lo que llaman la mayor mentira. “La homeopatía no cura ninguna enfermedad”.

Evidentemente es una opción basada en creencias personales recurrir a una infusión de hierbas para tratar una mala digestión, practicar yoga para mantener la elasticidad, probar la acupuntura como terapia de refuerzo o incluso consumir homeopatía, conscientes del efecto placebo. El problema viene cuando esa infusión promete curar una úlcera sangrante, el terapeuta receta yoga como panacea para la artrosis, el enfermo abandona el tratamiento médico porque le han prometido curarlo con las agujas o cree que la homeopatía terminará con su cáncer.

José Miguel Mulet, autor de Medicina sin engaños, dice que la esperanza tiene mejor mercado que el consuelo.

Muy en resumen el libro publicado recientemente por el bioquímico español, Mulet, tiene todo aquello que callan quienes promueven el uso de falsas y fraudulentas terapias alternativas o complementarias para promocionarse y conquistar a los desprevenidos y esperanzados pacientes. Para ello se disfrazarán en muchas ocasiones de medicina, aunque, ha de quedar bien claro, medicina solo existe una: la que funciona.

Los lectores ya hicieron las críticas sobre este libro y si solo pensaban hojearlo, terminaron devorando hasta la última página. Hay dos cosas que todos destacan como brillantes en esta obra: por un lado el invertir un buen número de páginas al inicio del libro para explicar por qué sí hemos de confiar en la medicina “oficial”, y por el otro el dar a conocer el verdadero origen de buena parte de las pseudociencias y planteamientos que en la actualidad mercadean con la salud.

En una entrevista que los lectores de El Tribuno podrán ver y escuchar en nuestro sitio Bla Blax, José Miguel Mulet, asegura: “Hay personas que están muriendo por tomar una mala decisión”. Hace referencia al caso de Steve Jobs: “El fundador de Apple decidió rechazar cualquier tipo de tratamiento venido de la medicina convencional, cuando fue diagnosticado de un cáncer de páncreas. Optó por seguir una dieta macrobiótica como método de curación, lo cual, según el doctor Ramzi Amir, oncólogo especialista en cáncer pancreático, lo llevó a la muerte. Pero lo cierto es que la pseudomedicina es cobarde en este aspecto. No se compromete. No acepta responsabilidades. Si el paciente se salva es gracias a ella, pero si fallece es que tenía que ser así”.


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