Hace 10 años Mónica Salvador trabajaba como abogada en la Defensoría de Menores, en Buenos Aires, y se casaba por primera vez una compañera de esa oficina. "Vos, que sos actriz, ¿por qué no preparás algo para la boda de Claudia?", le propusieron los colegas. Así se corporeizó "¿Cómo hacer el amor con la misma persona?", un seminario didáctico de humor en el que Annette Poché, una sexóloga recién llegada de Europa, da consejos insólitos para capear las diferentes crisis sexuales de una pareja. Luego llegaría la representación de la obra sobre las tablas y una nominación al premio Estrella de Mar en la temporada 2007-2008. También el éxito en Paraguay y Brasil por su planteo a contrapelo en tiempos del amor líquido. Recientemente Mónica Salvador la escenificó en Salta.
¿Cuándo surge tu vocación?
Mi vocación de actriz estuvo siempre. Lo que no estuvo fue el permiso para estudiar actuación, pero ya desde la escuela primaria me la pasaba haciendo historias. Cuando se iba la maestra del grado, mis compañeros me pedían: "Salvador, hacé teatro". Entonces desde muy chica tengo innato esto de pasar al frente y contagiar una historia que creaba yo misma y siempre desde el humor.
¿Cómo se retroalimentan tu dramaturgia con tu trabajo como abogada?
Mi formación en derecho es la que hizo que hiciera un seminario de esto. No sé si antes de ser abogada e ir a seminarios se me hubiera ocurrido este formato para el teatro y menos se me hubiera ocurrido que iba a tener el éxito que estoy teniendo después de tantos años.
Si alguien participa con preguntas, ¿le respondés en serio?
Muy pocas veces preguntan. Primero están incómodos porque no quieren que les pregunte y a mí no me gusta incomodar al público. Ellos comparten lo que quieren, pero más de una vez han levantado la mano y preguntado en serio. Entonces ahí creo la respuesta, porque me han preguntado cosas que no sabía y las he respondido a mi manera. El público agradece lo espontáneo, lo comparte. Lo que ve que es improvisado lo festeja mucho más, pero nunca me río de quien pregunta ni de la pregunta. Respondo con humor, que es otra cosa.
¿Viste la versión brasileña?
Fue una de las experiencias más intensas y emocionantes que tuve en mi vida profesional, la de sentarme a la mitad de la platea y empezar a escuchar el texto en portugués y que la gente se riera incluso en otros momentos del guion que los argentinos. Lo entregué, no puse condiciones. Me parece que la creación tiene que ser libre. Lo hicieron tal cual y le pusieron algo de humor político, pero no me molesta. Me parece que está bien que cada uno le sume lo que quiera, mientras no tenga algo que agravie.
Hablás de cómo mantener encendidos el amor y el erotismo, ¿qué hará el público?
Estoy segura de que las parejas se van a cenar y a hablar de la obra. Y después se van a ir a hacer la tarea para el hogar...

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