Antes de darles su devolución a Federico Bal y Laurita Fernández, Moria Casán hizo un comentario que terminó generando el momento más tenso de la noche. "Señor Tinelli, quiero decirle que el sábado estuve con la señora Barbieri en lo que fue su primera salida después de su renuncia", comentó."Vi una foto", recordó en ese momento Marcelo.

"Me vino a ver a Las tres viejas y estuvimos charlando, no mucho del Bailando, pero estaba contenta porque decía que por primera vez en su vida se estaba priorizando y eligiendo algunas cosas. Se sintió muy cuidada y muy querida acá, pero dijo que le faltaron un poquito el respeto porque se cortó el hilo por ella en una cosa que sentía que no era. Sobre todo, dijo que los coaches no le dirigían la palabra", prendió el ventilador la integrante del jurado. Mientras tanto, Hugo Ávila, jefe de los coreógrafos, parecía no creer lo que estaba escuchando.

La One agregó: "me contó que fue muy duro y que no podía estar en un lugar donde se le da vuelta la cara cuando llega. Y me dijo que los coaches a partir de eso tuvieron que firmar un contrato nuevo, donde se les exigía algunas cuestiones. Se sintió culpable de un montón de cosas que cree que no se las merecía. Pero dijo estar feliz porque como que echó a todo el mundo: se liberó del representante, del amigo del representante y, por primera vez en su vida, estaba pensando en ella".

"¡Qué bueno! Hay que priorizarse en la vida, muy bien", tomó la palabra el conductor, acompañando sus dichos de un verdadero show de caras. En ese momento, Fede Bal, quien seguía esperando la devolución, lo miró a Tinelli. "¿Sonó ironico? No", le comentó Marcelo al hijo de Carmen, antes de lanzar una carcajada.

"Y ahora, Carmen se fue a la casa de un amigo estanciero millonario para estar bien", cerró el tema Moria.

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