El primer día del año demostró que la existencia es esa tensión que mantiene en equilibrio la vida con la muerte. Ayer, dejó este estadío de la vida el conductor y locutor Antonio Carrizo. Conocido por la genial dupla que conformó junto a Juan Carlos Calabró en "El contra" fue un hombre de medios de la vieja escuela: culto como pocos, amante de los libros, el ajedrez y el tango, entre otras cosas, entrevistó a personalidades notables de nuestro país, entre las que se destacaron: Roberto Goyeneche, Atahualpa Yupanqui, Sandro o Jorge Luis Borges.

Además, Carrizo era un voraz conocedor de la obra del autor de El Aleph y un entrevistador sagaz, con capacidad de escucha y repregunta.

Nacido en Villegas, provincia de Buenos Aires, el 15 de septiembre de 1926, Antonio Carrozzi decidió alterar el orden de las letras de su apellido y debutó en Radio El Mundo, de Buenos Aires, en 1948. También condujo en radio Rivadavia "La vida y el canto", un ciclo periodístico y musical.

La televisión lo tuvo como protagonista de "Polémica en el fútbol" y "Sábados continuados" o "La primera de la noche", en Canal 7. En 2010, estuvo a cargo "Tangos y libros", los domingos a la mañana en la radio 2 x 4.

Carrizo dejó este lado de la vida a los 89 años, luego de permanecer internado a causa de un ACV en un sanatorio porteño. Lo cierto es que aunque renegaba del mote de "locutor culto", marcó con su impronta a los medios argentinos.

En una entrevista de 2006 para Página 12, rectificó aquello que postula que las imágenes son más poderosas que la palabra: "Es mentira. Una palabra vale más que mil imágenes. Hay un poema de Borges a la palabra `luna'. Es extraordinario, precioso, las cosas que dicta la palabra `luna`. Lo que pasa es que tenés que tener preparada la cabeza, el espíritu, el alma, la atención para decidir si te importa más una imagen o una palabra. Las palabras valen mucho más que las imágenes. Cuatro líneas de Neruda, de Borges, son irreemplazables. Si no, los poetas en vez de escribir hubieran dibujado o sacado fotos", afirmó entonces.

Asimismo, crítico con uno de los ámbitos que más amaba, la radio, subrayó en aquel reportaje: "La radio actual está enferma de palabras, porque creo que, como todo elemento positivo e indispensable, si no se utiliza para cumplir con lo que motivó su existencia, entonces es una utilización patológica". Y añadió: "Estamos llenando de palabras las radios y cada vez decimos menos cosas".

Tal vez, sea interesante pensar en el legado de este notable entrevistador, tal vez podamos llenarnos de las palabras necesarias para decir aquello que consideramos importante decir. Mientras, la historia de los medios argentinos ha puesto punto final en el capítulo que tenía como personaje principal a Carrizo, memorioso –como el Funes de Borges- sensible y sobre todo, un apasionado de su oficio que, desde ayer seguramente se dio el gusto de conversar con alguna personalidad de esas a las que tanto admiraba, en algún rincón del universo.

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