El actor británico Alan Rickman murió hoy a los 69 años en Londres, según informó esta mañana su familia. Rickman, que sufría de cáncer desde hace ya unos años, será recordado por sus papeles dramáticos tanto de villano como de honorable caballero inglés. Aunque en los últimos tiempos adquirió reconocimiento mundial por su papel como el profesor villano Severus Snape en la saga de las películas Harry Potter, Rickman trabajó en numerosos títulos en la pantalla grande, también de gran popularidad.
Así, interpretó de manera magistral a personajes como Hans Gruber, el adversario de Bruce Willis en la primera Duro de matar (1988); al profesor Snape en las películas de Harry Potter (2001-2011); y al modesto Colonel Brandon en Sensatez y sentimientos (1995), el film protagonizado Emma Thompson y Kate Winslet.

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De Teobaldo a Gruber

Desde 1972 a 1974, Rickman estudió en la Academia Real de Arte Dramático de Londres, para luego formar parte de varias puestas teatrales de corte experimental. Luego de interpretar distintas obras junto a la Royal Shakespeare Company, en 1978 hace su debut en el papel de Teobaldo para un film televisivo de Romeo y Julieta. A partir de ahí, comienza una sostenida carrera en televisión mientras continúa dedicado al teatro. Y exactamente a los diez años de interpretar a Teobaldo, y luego de cimentarse un notable prestigio en la escena teatral de Broadway, le toca el turno de interpretar a uno de los villanos más importantes que diera la historia del cine: Hans Gruber, el enemigo de John McClane (Bruce Willis) en la primera Duro de Matar. Si bien el actor no estaba muy convencido de aceptar ese rol porque esa clase de personaje no era lo que estaba buscando, los productores y el director lograron convencerlo de sumarse al film. La versatilidad que podía ofrecer Rickman, lo convertía en el actor ideal para encarnar a un villano así de enorme, refinado pero no por eso menos sanguinario, siendo uno de esos enemigos a los que el público ama odiar. A partir de ahí, Rickman comienza la conquista de Hollywood, que le da pie para interpretar a otro gran villano: el sheriff de Nottingham para la película Robin Hood, con Kevin Costner (1991), sin lugar a dudas otra actuación memorable del inglés.

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La voz de Dios

Lejos de querer establecerse en el estereotipo de villano que la industria buscaba, Rickman siempre fue consciente de la importancia por buscar roles distintos, en las arenas de la comedia y el drama, entre otros tantos rubros. De la enorme y diversa lista de films que protagonizó Rickman, se encuentran personajes como el del Coronel Brandon en Sensatez y Sentimientos, o el de Alexander Dane en la comedia de ciencia ficción Galaxy Quest. En 1999 participó del polémico film de Kevin Smith, Dogma, y para esa película interpretó ni más ni menos que a Metatron, el ángel que es la voz oficial de Dios. El director de esa película, un fan absoluto de Duro de Matar, comprendía que "la voz de Dios" debía ser interpretada por un actor que tuviera una presencia (sonora y física) gigante en pantalla, y probablemente la única persona indicada para ese papel era Rickman.
A lo largo de su trayectoria, la celebridad actuó en más de 40 películas. Ganó un Globo de Oro por su papel en Rasputín y un premio BAFTA en la categoría Mejor Actor de Reparto por su trabajo en Robin Hood, príncipe de los ladrones.
Su último trabajo fue en el montaje de Las relaciones peligrosas, el clásico de la literatura erótica francesa, en el teatro Donmar Warehouse's. En abril, se estrenará en los cines de Inglaterra la película Eye In The Sky, en la que actuó junto a Helen Mirren.
En cuanto a su vida personal, cuando tenía 20 años comenzó una relación amorosa con Rima Horton, quien después se convirtió en economista y trabajó en el Partido Laborista. Estuvieron juntos muchísimos años y se casaron en 2012.

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