El lunes pasado, en el aula FH1 de la Facultad de Humanidades de la UNSa se realizó el primer encuentro del ciclo "Literaturas en debate", organizado por las cátedras de Teoría Literaria I y Teoría Literaria II de la carrera de Letras. Estudiantes de estas asignaturas entrevistaron a los escritores Lucila Lastero (38), Daniel Medina (34) y Rodrigo España (30).
"La idea de organizar este ciclo fue abrir el espacio y que los alumnos tengan la oportunidad de hablar con ellos acerca de la escritura literaria, los lectores y la ficción. También, sobre las nuevas formas de escritura y las estrategias narrativas. Con esta actividad nos proponemos la reflexión sobre la práctica de la escritura y del campo literario", señaló la profesora Silvia Castillo, docente de Teoría Literaria I. "Habíamos leído en la cátedra 'Almuerzo en familia', de 'Oparricidios', de Daniel; 'Regreso en breve', de Lucila; y 'Combate en el espacio sideral', de Rodrigo; y la entrevista que Daniel le hizo a Rodrigo, así todos los estudiantes tuvieron la libertad de sumarse y plantear lo que deseaban", añadió.
Revivir el potencial crítico y analítico de la universidad implica la generación de condiciones en las que la palabra produce palabra y el pensamiento produce pensamiento, y para ello resulta auspicioso abrirse al pensamiento y a la palabra de otros.

En un ambiente de informalidad facilitado por la disposición en U de los bancos, escritores y asistentes partieron de que para pensar la lectura hay que leer a los autores que están enseñando con sus prácticas de escritura que se puede producir de otro modo.

"Me marcaron en mi adolescencia Julio Cortázar y Jorge Luis Borges, porque son autores que impulsan a escribir y uno puede aprender mucho de ellos. Yo los leía como quien quiere descubrir trucos de magia; pero luego uno debe distanciarse si quiere escribir y esto me permitieron Charles Bukowski y Raymond Carver", comentó Daniel.

Por su parte Rodrigo señaló que Paulo Coelho y Richard Bach, que no lo motivaban a escribir, se encontraron entre sus primeras lecturas porque los tuvo a mano. "Luego amplié el panorama con escritores yankees y rusos, busqué lo técnico y cómo se logra el efecto. Uno siente que lo que lee es muy agradable, pero no sabe muy bien por qué", dijo. El de escritor es un oficio que no significa solamente provocar efectos con palabras, sino que conlleva que las palabras provoquen efectos en uno y por ello resulta tan interesante para los lectores encontrarse con los autores y entender qué los llevó a embarcarse en determinadas experiencias.

Perspectivas

Lucila Lastero es profesora de Letras egresada de la UNSa y ha ganado premios provinciales en Narrativa, Poesía y Dramaturgia. Rodrigo España dicta un taller literario para principiantes y tiene formación en Letras. Daniel Medina es periodista en ejercicio y tesista de la carrera de Letras. Si son reconocidos como representantes de la literatura salteña emergente, según su perspectiva, ¿cuál es el panorama actual de esta literatura? "Tiene la particularidad de ser abundante, y al mismo tiempo, redundante. Hay algunas formas escriturales que se han adoptado que son bastante comunes en muchos textos", define Rodrigo.
"Están saliendo cosas interesantes todo el tiempo. Que se publiquen libros, que sigan en pie las editoriales independientes, que se abran talleres literarios, que se generen espacios de lectura, todo eso es muy bueno", señaló Lucila. Daniel por su parte destacó: "Hay problemas que son crónicos en la provincia: dificultades para acceder a una instancia de publicación, también la inexistencia de canales de distribución y difusión de las obras. Me parece interesante, además, cómo una generación más joven, que no termina de encontrar un espacio, aprendió a construir caminos alternativos: festivales, encuentros de lectura, publicaciones artesanales de pequeña tirada. En esos espacios la literatura está muy viva".
Aunque las palabras o ideas que se producen nunca pueden ser completamente previstas, prescriptas y fabricadas, sí son observadas por la crítica que las emparienta y cataloga.
De allí que en la producción escrita de los sub-40 se diferencien rasgos con los predecesores. "Nos diferenciamos en los estímulos que tenemos a la hora de escribir. El acceso menos elitista a muchas otras producciones no solo escriturales, sino musicales, cinematográficas y etc., tanto de esta zona geográfica como de otras partes del mapa. Hoy, si me interesa conocer qué tipo de cine o narrativa se hace en Malasia, en dos clics puedo llegar a aproximarme a esa instancia", comentó Rodrigo. "En líneas generales, hay ciertas tendencias parecidas, como la presencia de lo urbano y la necesidad de desmitificar algunas tradiciones culturales locales muy fuertes", reflexionó Lucila.

"Algunas de las características que noto en los textos que circulan es, primero, la irrupción de lo urbano. La ciudad como escenario narrativo. Y en ese nuevo marco, las historias se vuelven más violentas, quizá por las mismas lógicas de la ciudad. Fabio Martínez y Alejandro Luna, por dar unos ejemplos, son dos narradores que tematizaron muy bien esa violencia. Otro común denominador que observo en algunas obras es el humor, muchas veces utilizado como herramienta de crítica social. En una provincia donde hay una tendencia a lo solemne, el humor tiene un poder desestabilizador porque desnaturaliza todo lo que, por convención social, se ha establecido por normal. Cada generación tiene su panteón de influencias y en la literatura de los sub-40 se nota la lectura de los grandes narradores norteamericanos; también la injerencia de las narrativas televisivas", dijo Daniel.

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