Con solo 16 años, Nicolás Cuño había decidido salir con su socio a vender mallas en la calle sin saber que años más tarde estaría proyectando de manera concreta extender su marca de ropa masculina Key Biscayne a las capitales más importantes del mundo.

Sin embargo, no es sorpresa para nadie que todo aquello que se proponga llegue lejos. Solo hace meses decidió por iniciativa propia realizar un corto (Conexión Real) sobre la invasión del celular en nuestras vidas y terminó protagonizado por Guillermo Francella y presentándolo en Cannes con más de veinte millones de reproducciones por detrás.

Antes también había decidió tener una banda, Los Echevarría que resultó ser el grupo revelación de Cosquín Rock. Lo mismo pasó con la meditación, la cual practica hace 27 años y ahora es un reconocido instructor del Arte de Vivir.
De paso por Salta, contó cuál es su fórmula y se explayó sobre la moda masculina.

¿Cómo combinás tantas actividades en tu vida?
Creo que es aprender a armar equipos. Considero que con buenos equipos, aprendiendo a organizarte y dedicándole el tiempo necesario, podés hacer mucho más de lo que querés.

En todo lo que emprendés, nunca sos uno más...
Capaz que eso me lo dio Dios, a veces uno lo trae. Pero me gusta hacer las cosas al cien por cien. Si me dedico a algo, me gusta dar lo mejor de mí. Un ejercicio que me encantó hacer es pensar que "tu vida es una semana de tu vida" ya que el 90% del año repetís la semana. Entonces, partir de una semana y pensar, ¿así quiero vivir? ¿cómo quiero vivir? La semana de tu rutina es como querés vivir. ¿Siempre fuiste inspiración para tu alrededor?
Siempre me pasó como de ir rompiendo barreras desde chico. Cuando empecé a hacer ropa, mis amigos me cargaban y después ellos terminaron poniéndose esa ropa. Hace más de 27 años empecé a meditar y hacer yoga y me llamaban raro pero hoy lo hacen todos. Eso también tiene que ver con la educación de mis padres de dejarme ser, de no ponerme límites.

¿Cómo llegaste a la moda?
Mi padre estaba en el rubro textil y de chiquito fui modelo de Pancho Dotto por lo que estaba vinculado al área de la ropa. Entonces a los 16 años empecé a hacer mallas con mi socio y a vender por la calle. De a poquito se armó Key Biscayne. Podríamos haber crecido mucho antes, pero la idea fue crecer con conciencia, con cuidado, pudiendo dedicarle tiempo suficiente y que me deje venir a Salta como ahora por ejemplo.

¿A dónde te llevará ahora el éxito de tu corto Conexión Real?
Ahora estoy yendo a Italia a filmar dos cortos con la productora más importante de allá. Trascendió a nivel mundial porque nos pasa a todos en todo el mundo, a gente de todos los niveles adquisitivos, fue realmente mundial.
Nació de darme cuenta que el celular me había ayudado a comunicarme, pero era como estar con un respirador. Manejar con el celular y darme cuenta que en cualquier momento iba a chocar, salir de la clínica de tener un hijo con mi mujer y agarrar mi celular para mandar un WhatsApp con mi hijo atrás... Me dije "estoy loco". De ahí salió armar Conexión Real. Llamamos a Guillermo Francella, que es impagable y me dijo "dale, hagámoslo ya, yo no aguanto más lo que me está pasando en mi casa con mi mujer y mi hija, no me miran, en la mesa no nos hablamos por estar con el celular...". Entonces, hicimos el corto juntos y explotó en todas partes.

Volviendo a la moda, ¿creés que todavía hay estigma en un hombre preocupado por su imagen?
Creo que eso es cada vez menos. Que un hombre se divierte vistiéndose. Salta es una plaza que nos sorprende porque vemos que se están animando a vestirse. Vestirse es expresarse, ya pasó que el hombre no se pueda vestir.
Y la música, ¿qué papel tiene en tu vida con la banda Los Echeverría?
Yo creo que El Arte de Vivir es el alma porque meditar es tu alma; la música es el corazón porque todos latimos a un ritmo, la música la tenemos adentro y la ropa es la piel. Esas son las tres capas de la existencia.

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