Escuchar las risas de los niños en las salas de los cines es algo que no tiene precio. En este caso el responsable de esas sonrisas es el filme Héroe del centro comercial 2, protagonizado por Kevin James en el personaje del encantador y tierno Paul Blart. Si bien la historia en sí es básica, no deja de ser entretenida. Una serie de gags les saca carcajadas a niños, padres y abuelos.
La historia
En esta segunda parte de aquella estrenada en 2009, Paul Blart viaja con su hija a Las Vegas, a una convención de guardias de seguridad de centros comerciales. Pero en el hotel donde está alojado se está gestando un megarrobo de obras de arte.
Será Paul Blart, junto a un grupo de camaradas, el encargado de detener a este grupo de temibles y malvados delincuentes, con armas que los policías "en serio" consideran simples juguetes. No caben dudas que Kevin James es un actor que a pesar de sus kilos tiene una elasticidad envidiable. Él, junto a Raini Rodríguez, en el papel de su hija, y Neal McDonough, en el rol del villano, nos permiten disfrutar no de una perla de la comedia, pero sí de una película entretenida, sobre todo para los más chicos.
El filme remonta sobre todo en la segunda parte en la que se hace más ágil con escenas desopilantes, como un duelo entre buenos y villanos que llegan a sacar lágrimas de tantas carcajadas. Además, no deja de tener su moraleja: la discriminación por parte de los policías de verdad, altos, esbeltos y robustos con relación a los guardias de seguridad, que no pueden portar armas, y entre los que hay blancos, negros, jóvenes, viejos, gordos, flacos y latinos, está muy presente. Este heterogéneo grupo de guardias demostrará que son tan eficientes como los policías de verdad, además de solidarios y unidos. Los chicos... chochos, y los padres, también.

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