No fue un fin de semana más para la farándula local. La guerra menos esperada se desató en el Corralón, un reconocido restaurante donde concurren varios famosos.

Oriana Junco fue cenar con amigos y se cruzó con Fátima Florez, la artista que la rompe con sus imitaciones.

Con buena onda, la multifacética se acercó a Fátima para saludarla, pero según la vedette relató "no me quiso dar un beso...me puso la frente...".

"Es una grasa...¿quién se piensa que es? Además su marido no paró de mirarme las lolas toda la noche", dijo Oriana, en llamas, a este portal.

"Se cree una diva y no es nada. No lo puedo creer...desde que me hice mujer muchas minas se ponen nerviosas cuando me miran", sentenció la vedette.

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