Desbocado, sin filtro, tierno, irreverente, el Muñeco Pepito sopló ayer las velitas de sus 60 años de hazañas en el regazo de su papá, el gran Rodolfo Aredes. Como en cada presentación desde hace más de medio siglo, hizo brotar lágrimas y carcajadas a los niños y a los grandes en los festejos que le organizó Salta en el Parque del Bicentenario.

Es que el cumple de Pepito es una fiesta provincial, trascendente, es un sello salteño que está grabado en los corazones de todos los que compartieron algún momento con el muñeco moldeado en el Puerto del Callao (Perú), por las prodigiosas manos de Abraham Guiter, el artesano que cumplió el sueño de ver una obra suya "hablando".

El 17 de abril de 1956 fue el día en que Pepito se convirtió en un personaje casi humano por el arte del ventrílocuo salteño y padre espiritual del muñeco, Rodolfo Aredes. Una modesta valija de cuero fue suficiente para recorrer cada una de las escuelas y parajes de la provincia de Salta, el país y parte del mundo, dejando en la memoria las sanas ocurrencias de Pepito y asombrando a los niños que por primera vez vieron con sus ojos a un muñeco que habla y transmite sentimientos.

Pepito es el arquetipo de la realidad argentina y latinoamericana, y cuando toma vida, el público se olvida del ventrílocuo y se deja transportar al mundo de la fantasía y de los sueños del muñeco, lo que lo agiganta en la escena y lo identifica con el auditorio. La creatividad propia y singular de este muñeco lo separa irremediablemente de su ventrílocuo que siempre pierde el control de la situación y pasa a un segundo plano, dejando que brille su obra de arte.

Las irreverencias del Muñeco Pepito son perdonadas y aceptadas, el espectador retrocede en el tiempo sintiéndose niño otra vez, despertando imágenes de su vida y se da cuenta que jamás dejo de serlo... es cuando quiere hacer lo que de chico no pudo o no se animó a hacer. Este protagonista de fantasía se toma el atrevimiento de decir lo que muchos nunca serían capaces de mencionar, y entonces, su papá lo castiga por bocón y lo guarda en la valija.

Rodolfo Aredes, desde hace años se ha decicado de lleno a la solidaridad. Estuvo presente en cuanta campaña solidaria hubiera, como un verdadero ejemplo a seguir.
Viajó por toda la provincia en busca de los que más necesitan en zonas desfavorables e inhóspitas llevando alegría a los niños y lugareños.

Sigue la fiesta
Los festejos por los 60 años del adorable Pepito continuarán el próximo viernes 22, en el marco del Abril Cultural Salteño en el local de la Peña La Panadería del Chuña (Balcarce 476), donde se realizará un espectáculo para niños mayores de 30 años, en homenaje a la trayectoria de este personaje tan caro a los sentimientos de los salteños.

Los artistas invitados contaran sus vivencias con el Muñeco Pepito y le cantarán. La entrada es libre y gratuita, no se cobrará derecho de espectáculo y no hay obligación de consumo. El que lo hiciera tendrá un descuento del 20% del precio de la carta, como un regalo de Pepito.

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