Roly Arias dibuja y pinta con el ritmo febril de quien ha decidido abrir de par en par las compuertas al impulso y a las pasiones. Sus producciones presentan un carácter espontáneo y fuertemente imaginativo. Son obras que rugen y desbordan los límites del papel, como una riada. Puesto en pausa, el artista seleccionó un conjunto de sus más recientes trabajos y armó una muestra que llamó "Aluvión", y que se inaugurará mañana a las 20.30 en El Teatrino (Aniceto Latorre y Alvear).
"Aluvión da cuenta de muchas cosas. Es el modo en el que trabajo, es la manera en que dibujo, pero lo novedoso en este caso es que también es la forma en la que decidimos mostrar la obra. El montaje está resuelto de manera que dibujos, pinturas y Simplicito comparten un mismo espacio. Llegan ahí como arrastradas por una fuerza. Es un concepto que definimos para la muestra pero cuyo origen está en la vida, cosas que pasaron en estos últimos tiempos", detalló el artista en diálogo con El Tribuno.
"Aluvión" reúne dibujos y pinturas hechas en papeles y paredes, llenos de personajes inquietantes y escenarios citadinos o agrestes que parecen ahogar a hombres y mujeres en un caos de erotismo, agresividad y -al mismo tiempo- de soledad. Pero en "Aluvión" también está Simplicito, un personaje de servilleta con el que Roly Arias consiguió despuntar su vocación escrituraria: "Simplicito me dio la posibilidad de volver a jugar con las palabras. En mi adolescencia quería ser poeta, pero mi autocrítica era despiadada. Luego, siendo artista comencé a incluir palabras en la obras, palabras como gestos caligráficos ilegibles. Ahora, con Simplicito, la modestia de sus razonamientos, la particularidad del mundo en el que vive el personaje, me habilitan a crear su lenguaje sin los frenos de antes. Con él retomé una materia que había quedado trunca y que tiene que ver con el aluvión del que venimos hablando", señaló.
A Roly Arias lo caracteriza una osadía que no permite en ningún momento la duda, ese pensamiento racional que él rehúye casi de forma absoluta en beneficio de la expresividad de la obra. Su trazo seguro, contundente, muchas veces agresivo, consigue darle a sus producciones un movimiento constante. En su obra desborda "el esfuerzo acumulado de una vida sobreviviendo a sus propias catástrofes" (resume el licenciado en filosofía y docente de Historia del Arte en la UNSa, Hernán Ulm, en un texto a propósito de esta muestra).
No obstante, el artista se desmarca de la autorreferencialidad y asegura: "Las obras hablan de ellas mismas y es un desafío de la comunicación en la que yo o cualquier espectador estamos en pie de igualdad. Pensar que la obra es una ilustración de la vida del tipo que las hace es una calamidad. Y un desafío para la inclusión del espectador es justamente reafirmarle su soberanía respecto de la obra que está mirando, lo cual por un lado quiere decir que no necesita tener un conocimiento previo y, por otro, le exige el coraje de iniciar un viaje cuyo boleto de vuelta no esta asegurado", sostuvo Arias.
Los dibujos y pinturas de "Aluvión" estarán disponibles para la venta. Acerca de la obra de arte como objeto de comercialización, Roly Arias opinó: "La calidad de la obra de un artista está en relación a las horas que le dedica, y en esa lógica solo hará algo 'valioso' en tanto pueda comercializar aquello a lo que le dedica tanto tiempo. En la vida real el artista, el odontólogo o el fletero pagan alquileres, cuotas de colegio o comida, con el producto de su trabajo. Si el artista no puede pagarlo con su obra deberá trabajar de otra cosa y eso le restará dedicación. Suena radical, pero convendría aclarar que en todo esto hay ciclos y búsquedas de equilibrios perdidos, altas y bajas. Lo importante es que el artista mantenga el entusiasmo que le permita enfrentar sus proyectos con la necesaria alegría", concluyó. La muestra permanecerá montada hasta mediados de abril. Se podrá visitar todos los días, de 9 a 13 y de 17 a 21.

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