Juliana Awada fue el centro de todas las miradas y personalidad central de la revista HOLA de esta semana.

Es que fue la anfitriona de la reina Máxima de Holanda, quien visitó nuestro país -y el suyo- hace unos días. Y, por si fuera poco, acompañó al presidente Macri en la esperada reunión con el papa Francisco.

En el último día de su visita oficial a Argentina, la reina Máxima fue recibida por el presidente Macri y la primera dama en su residencia de Olivos, donde compartió un almuerzo. Fue una reunión amena, distendida y cordial. Al momento de la despedida, Máxima y Juliana se saludaron efusivamente.

Ambas mujeres se lucieron por su gran elegancia y distinción. Cabe aclarar que la reina consorte de los Países Bajos es considerada una de las más elegantes de la realeza europea y marca tendencia en el mundo de la moda en el Viejo Continente.

Luego llegó el turno de la tan anhelada visita al Vaticano. Juliana, vestida de negro, acompañó al presidente Macri a la audiencia con el papa Francisco. La audiencia se extendió por casi sesenta minutos. El encuentro se desarrolló en el salón Paulo IV.

El domingo, toda la familia presidencial participó de la ceremonia de canonización del sacerdote argentino José Gabriel Brochero, el "cura gaucho". Cautivó el estilo sencillo y casual de Juliana.

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