Murales realizados por los artistas Martín Córdoba y Julien Ginet sobre calle Caseros al 1400 fueron "blanqueados" y luego pintaron consignas políticas. Al ser difundido el hecho por las redes sociales, la reacción pública no se hizo esperar y todas las voces coincidieron: ignorancia. "Cuestión de que la gente que aparece en las avisos políticos nos dijeron, por intermedio de un pintor amigo, que ya iban a comunicarse con nosotros, que iban a blanquear la misma pared para hacer otro mural, que iban a poner plata, etc. Pero al final nadie se comunicó. Era otra 'promesa de político'. Pero bueno... Está bien, ¡ya fue!", sentencia el muralista Córdoba. "Igual la vamos a volver a pintar!", exclama el pintor con la fuerza del arte callejero que le ha dado a Salta un toque maravilloso.

La gente se los apropió
"Está bueno que la respuesta sea de la gente. Eso porque en Salta no hacemos el grafiti combativo, sino que lo fusionamos con el mural y la gente los recibe de otra forma y termina apropiándoselo", reflexiona Córdoba. Los próximos 14 y 15 de septiembre, junto a Ginet participarán de un encuentro internacional de arte en Córdoba, donde unos cincuenta muralistas pintarán el Viejo Mercado. "Yo pensaba sobre el tema del respeto porque no pedimos nada a nadie cuando representamos a Salta. No nos apoya nadie y lo que hacemos por la ciudad sirve. Por ejemplo, estuve hablando con Pedro Telerman, amigo muralista que pintó los puentes de Barracas, y me decía que en Buenos Aires se considera relevante al arte urbano de Salta, porque la imagen es pura, muy poética. El otro día estuvimos pintando con Zosen, un tipo grosso que hace pintada para Adidas, que trabaja con la japonesa Nina. Pero todo esto se ignora y para mí ese es el tema principal: la ignorancia. El tipo que te blanquea un mural para ponerle su consigna es eso: un ignorante", dice Córdoba.
"Salta es un punto muy importante en Latinoamérica con lo que pasa en 'sreet-art' y estos gansos ni la más remota idea, qué pasa, ni cómo se posiciona".

"Habiendo tanta pared..."
"Nosotros no le tocamos nada cuando están en campaña, pero ¡habiendo tantas paredes la vienen a tapar! Lo mío es una ochava que debe tener dos por seis metros. Julien tendrá un lugar parecido. Pero a él le pusieron una pintada en contra de Monsanto", dice Córdoba. Según él, junto a Ginet, deberían "tener unas 60 paredes. Y Wallpa otras 30".

Muchos lugares de la ciudad sin dudas cambiarían si estos plásticos le darían un toque de su magia. Pensamos en los monobloks del barrio Bancario, al sur de la ciudad y Córdoba nos cuenta que artistas de Alemania tienen la intención de hacer aportes para pintarlos. "Pero de los que mandan aquí, ¡nada! ¿Te das cuenta?", dice.

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