La idea del concurso Miradores Creativos fue lanzada sin particularizar a ninguna profesión en especial, sino a "creativos". La idea era realzar algunos sitios del ejido urbano, resignificándolos y abriéndolos al público desde una mirada innovadora. El concurso forma parte de Ciudades Creativas, proyecto por el que Salta, junto a otras 4 ciudades argentinas, fue seleccionada entre 32 postulantes de todo el país.
"Tenemos que demostrarle a Nación que realizamos un buen trabajo y que somos innovadores", remarcó el intendente Gustavo Sáenz en oportunidad de presentar el concurso. Un jurado integrado por Mora Scillamá, del Ministerio de Cultura de Nación, el arquitecto Francisco Milia y Agustina Gallo Puló, subsecretaria de Cultura de la Municipalidad, finalmente eligieron la propuesta de la pareja en la creación y en la vida, de los arquitectos Virginia Parisi y Leonardo "Yayo" Pellegrini.
Salta, vista de nuevo
Pellegrini fue el más joven en recibir el Gran Premio de Honor de Pintura. Su oficio es arrasador. Esto muestra en el proyecto del Mirador en la Peña de la Casona de Castañares.
"Son dos obras. Una en el morro delante de la Casona. El sitio es un museo con una arquitectura colonial muy fuerte. Así que pensamos trabajar una forma que no le compitiese. Y que a su vez generara un contrapunto con el entorno. Nos propusimos no imitar el estilo de la Casona, sino hacer algo distinto, pero que no sobresalga. Entonces pensamos en algo que se mimetice con el cerro. Así definimos una estructura abstracta, irregular, que de alguna manera se integra a la morfología de las piedras. Ahí hay pedrones enormes, y muchos van a quedar. El mirador es una explanada en la que puede caber un grupo de personas. El proyecto propone un objeto que es como una caja de hormigón, que mira hacia donde se pierde el sol todos los 20 de febrero. Ese día el sol entra por un corte lineal y pega en la pared sur de la caja, donde hay un sobrerrelieve que maqueta la geografía de la batalla de Salta. La luz del sol se va moviendo a través de sobrerrelieve y va marcando dónde empezó, los sucesos y cómo concluyó la Batalla de Salta", señala.
"El otro mirador está en la plaza Esperanza, en el barrio Nuestra Señora del Carmen, entre San Cayetano y Grand Bourg. Es una plaza que tiene una historia importante, porque es un espacio ganado y defendido por la gente del barrio, a través de la presidenta del centro vecinal. Hace un tiempo, unas personas quisieron hacer un asentamiento y ellas se opusieron. Hasta fueron golpeadas. Respondieron plantando árboles, poniendo juegos infantiles y banquitos. Fuimos al lugar varias veces y en base a detectar el gesto de apropiación de la gente, hemos decidido respetar árboles y los sitios elegidos para descansar. Nuestro mirador son cintas de hormigón que zigzaguean siguiendo el perfil de las serranías del Mojotoro. Y esa cinta que se va moviendo, sirve de banco, se pliega y adquiere forma de C. Y una igual pero en sentido contrario genera un muro de 90 cm de altura que es un muro que separa a la barranca. Ahí se puede generar un concurso de murales o pintura de gente del barrio. Son bajitas, para los niños. Pediremos que vayan los vecinos para que dejen impresas sus manos, en el cemento, para siempre", dice Pellegrini.

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