La mirada, aguda; el dedo en el disparador, en el momento justo; en cada foto, el alma. Y ahí, en las repentinas imágenes, historias. Javier Corbalán le dedica su vida al fotoperiodismo. Hace más de cinco años trabaja en El Tribuno y ya recibió varios reconocimientos por su labor. Al último se lo entregó Adepa (Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas), hoy, en La Universidad Católica Argentina, en Buenos Aires. Obtuvo el segundo lugar en la categoría fotografía, por su serie para #NiUnaMenos, la movilización que se convocó a nivel nacional el pasado 3 de junio, pare repudiar los femicidios y la violencia contra las mujeres.
La edición del diario de ese día abría con cuatro historias de femicidios, contadas por cuatro familiares de esas mujeres a quienes el horror les truncó la vida para siempre. Tres madres y una hija a quienes también mataron un poco.
"Una parte de mí murió". Javier Corbalán notó que ese triste sentir se repetía entre quienes asistían a las marchas de los Familiares Contra la Impunidad, todos los viernes, alrededor de la plaza 9 de Julio. La idea de esas otras muertes quedó rondándole y así se le ocurrió retratar a Victoria del Carmen Ramírez (mamá de Paola Ramírez), Ana Fernández (mamá de Cintia Fernández), Gerónima Llanos (mamá de Mirtha Llanos) y Sofía Murillo (hija de Evelia Murillo). Las retrató adentro de féretros que simbolizaban esa ausencia que las murió en vida. Capturó los momentos más tristes convertidos en miradas y gestos, que son también la certeza de que esas mujeres dejaron de estar para siempre.
Mirar para que otros vean
"Siento que estar en contacto con la gente a diario me ayuda a aportar algo a la sociedad. Como fotógrafo, muchas veces siento que acerco una realidad a muchas personas, por eso es muy importante trabajar desde el compromiso social", dijo "el Javi", como le decimos todos en la redacción. "Muchas veces tenemos el privilegio y la gran responsabilidad de estar donde muchos no pueden. La cámara o lo que escriben los periodistas se transforma entonces en los ojos de una mayoría ", dijo.
"El trabajo en el diario es mi pasión, me da vida. Nos debemos a la gente y pienso que muchas veces es sumamente valioso que mostremos lo que pasa para que quienes tienen el poder de transformar la realidad de alguna manera, lo hagan", expresó luego.
Respecto a la serie de fotos para #NiUnaMenos, dijo que le resultaron particularmente movilizantes. "El momento de la producción fue muy duro tanto para las retratadas como para mí y yo les agradezco por haber participado. Y aunque eran imágenes muy fuertes siento que el mensaje llegó a la sociedad, que de alguna manera sirvió mostrar ese dolor para contar sus historias", comentó.
Javier Corbalán trabaja desde hace casi 6 años en la redacción de El Tribuno.
Esta es la primera vez que recibe un premio de Adepa, sin embargo, desde hace dos años participa de las muestras anuales de la Asociación de Reporteros Gráficos de la Argentina (Argra). También fue ganador dos veces consecutivas del Premio a la Excelencia entregado por El Tribuno.
Mientras, sigue mirando y atrapando, a través de su cámara, instantes que son historias ajenas y de todos a la vez.

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