Dice José Ríos que "en la copla se resume todo el quehacer del tiempo. Su intención y su dulzura están muy dentro del hombre que la canta fervorosamente cuando la baguala se le vuelve una íntima necesidad y levanta su caja y dice". Para Viviana Báez (38), hija del bagualero Severo Báez (66) y la coplera Rafaela Gaspar (62), no siempre la copla constituyó una "íntima necesidad". Sus padres son referentes de las celebraciones tradicionales.

Severo forma parte de Los Bagualeros del Norte Argentino, conjunto que desde hace tres décadas revaloriza la copla y la baguala en los escenarios del mundo. Además, el ritual de la Pachamama que se realiza cada 1 de agosto en su casa de Villa Primavera crece año tras año en concurrencia. Sin embargo, Viviana confiesa que no siempre sintió orgullo de su herencia.

"Cuando era niña y mi papás hacían los rituales a la Pachamama, en la escuela se burlaban de mí y me retaba mi maestra porque yo llegaba con olor a sahumerio. Nadie entendía por qué mis papás lo hacían y yo renegaba de ellos. Lo mismo ocurría con la copla. Me decían la hija del coplero o del bagualero, pero despectivamente y un niño no sabe defenderse", cuenta Viviana a El Tribuno.

Destino predeterminado mediante, hace 12 años le llegó el momento de que a su boca la habite la ansiosa necesidad de la copla. "A mi papá le había agarrado un ACV. Cuando lo fui a ver al hospital vi que él lloraba, pero no podía hablar. '¿Usted llora porque no va a volver a cantar más?', le pregunté y me hizo el gesto de que sí. Volví a mi casa, me acerqué al mojón y le pedí a la Pacha que él se pusiera bien y si me lo concedía yo le iba a cantar una copla el 1 de agosto", recuerda.

En menos de un mes Severo había vuelto a ponerse de pie y a cantar. Se acercaba el 1 y Viviana debía cumplir con la deidad de la tierra. Aunque el 31 de julio había sufrido una fiebre de 40 grados de igual manera copleó y ya no ha cesado de hacerlo. "La riqueza más grande que nos dan mis papás a mí y a mis 13 hermanos son la cultura, las raíces, las tradiciones, las coplas y las comidas regionales, las fiestas criollas", define.

Ella hace dos años conduce "Raíces de los pueblos", un programa radial cargado de un hondo sentido folclórico y familiar en el que propicia encuentros entre los bagualeros de antaño y los niños que están aprendiendo a tocar en ritmo ternario las cajas. "Raíces..." se emite los sábados, de 12 a 14, por la FM Popular (107.1 MHz). "Ahora recién entiendo por qué mis papás expresan lo que sienten a través de la copla y me comenzó a nacer escribir coplas para los niños. A ellos les enseño a hacer sus propias coplas, que escriban al perrito, la gallinita, a los padres, para que no canten las que repetimos todos", dice Viviana.

La humorista

Soledad Rojas, La Rosaura, es de General Pizarro, localidad de Anta ubicada a 300 km de la capital salteña. Además de humorista trabaja como guardaparque en la Reserva Nacional Pizarro. "Mi abuelo, Salustiano Rojas, que era hachero en el monte, vivía cantando coplas e incluso nos hacía dormir con las coplas. Las mujeres se reunían los fines de semana y la diversión era tomar mates y cantar coplas, algo que se ha perdido", relata.

Pero quedó una coplera que se llamaba María Antonieta. Ella era de Joaquín V. González y cada 1 de septiembre, para la fiesta de la Virgen de los Remedios, se subía en el cantero de la plaza con su caja y cantaba coplas que el viento llevaba lejos o que golpeaban contra la indiferencia de algunos, pero a Soledad le provocó que la vocación de coplear se le empezara a agitar en el pecho. "Era un personaje con labios pintados y ropa llamativa y cuando empecé a actuar como La Rosaura seguía a ese personaje", relata.

La Rosaura le surgió imitándola y como un hobbie, pero nunca se hubiera imaginado que pudiera llevarla por escenarios de los festivales grandes como la Serenata a Cafayate, donde en 2012 recibió una distinción cuando ganó la preserenata.

Mariana Carrizo, la coplera que se abrió al mundo y le restañó al género su esencia integradora y emancipadora, dijo una vez que en la copla fluye con mucha fuerza el espíritu de cada lugar. Soledad se identifica con esta concepción. Por ello, según ella, la Rosaura es "una mujer común que cuenta la diaria a través de la copla. Las mujeres acá tienen esa chispa y ese humor que creo que es propio del lugar. Son mujeres sufridas, sacrificadas y muy trabajadoras, que realizan tareas en el campo y sacan adelante solas a sus hijos y creo que la forma de pelearla y salir adelante es el humor". En el Día de la Copla, ella comenta que admira y respeta a los copleros, aunque se califica como una humorista que usa la copla para generar risas. "Tengo mucho que aprender", dice.

Para Ariel Petrocelli

Hoy, a las 19, el sacerdote Luis Sanjinés dará una misa en la que bendecirá las cajas de los copleros y bagualeros que asistan a la parroquia San Pedro Apóstol de Villa Primavera (Delfín Huergo 850). Luego el Centro de Residentes Vallistos y Puneños La Casa de Severo Baéz hará un homenaje a Ariel Petrocelli en la calle José Echeñique 1074 de Villa Primavera.

El programa

Los niños que actúan en "Raíces de los pueblos" tienen condiciones naturales para la música e interés en que el programa crezca. Se emite los sábados, de 12 a 14, por la FM Popular (107.1 MHz).


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