"Nosotros ya conocíamos a Skay Beilinson, que hizo algunos conciertos aquí en Salta junto a mi hermano, el guitarrista Gustavo Kantor. En ese tiempo había una especie de pub que se llamaba El Polaco y así le decían a su dueño. La onda era empezar a generar cosas ahí, en el boliche, y se lo propusimos a Skay que ya tenía una banda en La Plata. Así que apenas se lo propusimos se alquilaron un colectivo y se vinieron como unas 30 personas. Como era un grupo que no tenía ni una formación definida, tampoco tenían nombre. Aquí le pusieron Patricio Rey por el pintor Francisco Pancho Silva que ya vivía en Cafayate, pero que también venía de La Plata y de estar con la gente de la cofradía de la Flor Solar, de donde salieron todos", recuerda Ramiro Kantor. En esos años, Skay Beillinson era un personaje más de la movida salteña ya que sus padres tenían propiedades en la provincia. Muchos, como el poeta Juan Ahuerma, recuerdan a Skay, y su grupo de La Plata. El mítico boliche El Polaco estaba a la vuelta de la plaza central y el fin de semana anterior a la presentación de los Redondos, había tocado el excelente pianista de jazz Mono Villegas, junto al Cuchi Leguizamón. Francisco Silva es un plástico platense que reside en Cafayate desde los años 70. Naturista y vegetariano, Silva habría preparado los "redondos de ricota" que se repartieron en aquel primer recital del 77. Y aunque personas como Rocambole lo reconocen, Pancho prefiere no decir nada de aquel acontecimiento.

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