Robert De Niro tomó una clase de baile sobre el escenario de Rojo Tango junto a la bailarina Natalia Lucarini.

La historia de amor entre Robert De Niro y la Argentina nació treinta y cuatro años atrás, cuando el actor vino por primera vez a presentar la película Toro salvaje.

Desde entonces, visita el país con frecuencia y siempre que lo hace se reúne con el actor argentino Lito Cruz, con quien guarda una sólida amistad. De hecho, fue el actor quien el domingo pasado lo llevó a disfrutar del show de Rojo Tango, donde comió carne argentina y tomó una miniclase de baile sobre el escenario junto a Natalia Lucarini, la bailarina estrella del espectáculo.

De Niro y su mujer, Grace Hightower, se quedaron a tomar algo después del espectáculo y dijeron haber pasado unos días maravillosos en El Calafate, donde estuvieron la semana pasada. Antes de irse, alrededor de las 22, Robert levantó su copa y brindó por 2015, año en el que estrenará cinco películas para seguir consagrándose como uno de los mejores actores de Hollywood..

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