Sandra Bullock (51) aparece esta semana en la tapa de dos importantes revistas estadounidenses sin estar promocionando una película, algo bastante raro. Ocurre que Sandra forma parte de un grupo de actrices que se prestaron a discutir en Variety sobre los problemas que tienen las actrices en Hollywood para equipararse a sus colegas hombres. Por otro lado, una vez terminada la adopción, Bullock aprovechó para presentar en sociedad, en People, a Layla (3) la niña que adoptó en Luisiana para completar la familia que comenzó en 2010 cuando adoptó a Louis (5) en Nueva Orleans.

El tema del sexismo en Hollywood viene discutiéndose desde que Patricia Arquette usó el discurso cuando ganó el Oscar -este año- para pedir por equidad, y cuando luego Jennifer Lawrence escribió un ensayo denunciando la injusticia de que sus compañeros enEscándalo americano (Bradley Cooper y Christian Bale) ganaran más que ella y Amy Adams, aunque los cuatro fueran protagonistas.

Sandra Bullock entró este año al Libro de Record Guinness por ser la actriz que más recauda. Sin embargo, quiso estar incluida en la discusión, porque cree que mas allá de la diferencia monetaria (que la hay), el problema de desigualdad entre hombres y mujeres es de fondo.

"Me gusta pensar que soy la jefa y que las mujeres somos iguales a los hombres, pero no es fácil ver eso en Hollywood", reclama. "Nos pasa todo el tiempo. En las alfombras rojas, a nosotras nos preguntan por el vestido y el pelo, y a los hombres sobre su último trabajo. Es totalmente injusto".

Sandra dice que por primera vez se sintió tratada diferente en una película que filmó hace una década. "Fue la peor experiencia que haya tenido. Nunca me habían tratado tan mal. Me la pasaba llorando. Sos de la manera en que te tratan, y me trataban mal por ser mujer. Me costó un año y medio rehacerme y salir adelante", confiesa.

Fue su mamá, Helga (una cantante de ópera, alemana ) la que le enseñó a Sandra, de jovencita, que ella no necesitaba casarse y depender de un hombre, que ella podía hacer las mismas cosas y valerse por sí misma. De hecho, la actriz se casó una sola vez y por poco tiempo, cinco años. Fue con Jesse James, el motoquero del reality showMonster Garaje, que terminó engañándola y pidiéndole perdón públicamente. Después del divorcio adoptó como madre soltera a Louis (5 ) y ahora a Layla (3), fanática del músico Bruno Mars.

Cuenta en People que los hermanitos se aman, que sabe que es difícil criar chicos afroamericanos en su país porque también hay diferencias raciales, además de las de género, y que la hacen inmensamente feliz. Lo más difícil es protegerlos de las cámaras. Un paparazzi que fotografió a Layla cuando la llevó al hospital casi le hace perder la adopción. Por eso Sandra le dio sus propias fotos a la revista, y allí se ve a sus hijos riendo, pero siempre de perfil o tapándose parte de la cara. Bullock va ganando sus batallas, de a una por vez.

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