¿Cómo definirías a esa chica de pelo largo que dice tanto en "La buena vida"?
Es una chica libre que no se deja influenciar por lo que digan los demás, tiene sus inseguridades, como todas, pero siempre ganan sus ganas de hacer lo que más le gusta y ser feliz.

Esta "chica de verdad" con sus curvas, sus miedos y sus pensamientos salió casi sola en tu trabajo con tinta y papel. ¿Te ves a vos misma en alguna de esas viñetas que dibujás? ¿Qué situaciones te inspiran para ha cer tus tiras?
Creo que todo lo que hago tiene algo de mí. Lo que me inspira: todo. Desde recuerdos y cosas que veo, hasta mi día a día.

En la "La buena vida" hay mensajes de disfrute, de goce, pero también de los miedos y los momentos de vulnerabilidad. ¿Cómo se logra ese equilibrio?
Es un poco como la vida. Si quieres salir adelante y dejar tus miedos atrás tienes que lanzarte de lleno a ellos y ver cómo les das la vuelta.

¿El optimismo es una consigna que te ponés antes de comenzar a dibujar o sale solo?
No, muchas veces es la respuesta a un día de mierda. Así que digamos que es el modo de verle el lado bueno a las cosas aunque afuera esté cayendo una tormenta.

En tus tiras hay algo de inocencia, pero también de picardía. Conviven ambas en una misma persona. ¿Pensás que las mujeres debemos repensarnos un poco más desde el concepto de libertad?
Creo que las mujeres (y los hombres) tenemos que aprender a hacer lo que nos hace felices. Muchas veces las primeras en oprimirnos somos nosotras mismas, así que lo que de verdad tenemos que aprender es a hablar con nosotras mismas y ver qué es lo que de verdad nos llena, sin dejar influenciarnos por lo que dicen los demás y lo que nos han enseñado a ser desde pequeñas.

De alguna manera tu humor ejerce una crítica a los modelos estereotipados de belleza...
Sí, mis dibujos son una respuesta a esa esclavitud que aceptamos tan tranquilas. A esa manía de que tenemos que ser perfectas, tenemos que arreglarnos siempre, cumplir con las medidas y esos patrones que seguimos con los ojos cerrados incluso cuando sentimos que hay algo que no anda bien.

Además, algunas de tus tiras remiten a temas de actualidad como la violencia de género. Te uniste a la campaña #NiUnaMenos, en Argentina. ¿Pensás que el humor es una herramienta para generar conciencia sobre algunos temas a veces sensibles socialmente?
Creo que sí, una viñeta puede hacerte pensar. Ahora, con las redes sociales, podemos llegar a muchísima gente y a un público muy joven, así que mis viñetas, muy sutilmente, pueden dar un buen mensaje a las adolescentes que aún están formando su personalidad. Me parecería un gran logro. Es algo que me hubiera gustado ver de pequeña.
El humor hace pensar. Imagino que primero te hace pensar a vos mientras lo hacés y que hay una se gunda instancia que tiene que ver con la devolución de los que te leen. ¿Allí también tu trabajo se nutre?
Muchas veces saco ánimos para trabajar desde las cosas bonitas que me escriben mis seguidores. No es fácil vivir de esto y siempre hay bajones, cuando eso sucede siempre llega algún mensaje de ánimo que me da fuerzas para seguir.

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