Hay gente que tiene un cocodrilo en el bolsillo, pajaritos en la cabeza, o un sapo en la barriga. También hay gente que enseña teatro, otros que aprenden y un montón que aplauden. Hay de todo. Lo de los pajaritos, el cocodrilo y el sapo se lo contaron a su público, a través de una obra, los chicos del grupo de los Cuentaestrellas, de la escuela de teatro de La Morisqueta, que el sábado presentó su primera muestra "Así aprendemos", a la tarde, en Procultura Salta (Mitre 331). La sala estuvo llena. La entrada fue libre y gratuita.

La risa, contagiosa.
Banderines, escenografía de colores y las luces del escenario encendidas. Todo listo para que los chicos de La Morisqueta se pongan en sus personajes. Así, los chicos llevaron a las tablas textos sencillos que, con mucho humor, actuaron para crear espacios y situaciones cotidianas: un mozo que desespera ante el pedido poco claro de dos clientes que terminan siendo pacientes de un hospital psiquiátrico, una familia muy entrometida que observa cada cosa que hacen sus vecinos, un mago que permanentemente es interrumpido por su esposa y no tiene cómo completar un truco para su público, o los trabajadores de una pinturería muy especial que vende pinturas mágicas, entre otras desopilantes microhistorias.

Los actores lo disfrutaron mucho. Abajo, en las butacas, el público mantuvo la risa y no quitó la atención a esos niños haciéndose los grandes. "¡Yo estoy feliz! Porque en este recorrido yo aprendo también y me gusta que los chicos sientan que los respetamos en su niñez y, sobretodo, en sus sueños. Pienso que a la larga eso es lo que importa, que se conviertan en personas nobles y sensibles, ¿no?", dijo la directora de la escuela, Cristina Idiarte.

La cartelera del sábado

Los Imaginadores (niños de 4 a 7 años) cantaron y bailaron para abrir el show. Siguieron los Cuentaestrellas (de 8 a 12 años) que presentaron varias obras: "Un problema de bolsillo", por Bianca y la profe, "Una tacita de locura", por Valentino, Valentín y Francisco, "¿Chusmas nosotros?", por Mili, Agus, Santi y Teo, "Con ustedes, Chantapufi el grande", por Santi, Brisa, Sol y Carlos, "Contacto con el mas acá", por Lucía, Olivia, Cande, Paula, Abril y Lucía y "¿Quién me trajo este distraído", por Valentino y Teo. Los más grandes, los Vagamundos (de 13 a 16 años), subieron a las tablas con "La pinturería de Clemente Tecnicolor", por Milagros, Oliverio, Florencia y Rosario, "Colmado de colmillos", por Almendra, Joaquín, Victoria, Martina y Camila y "La posada de las preguntas", por Oliverio, Camila, Eleonora, Violeta, Lucía, Carla y Guadalupe.

Una de las mejores versiones de los grandes es esa en la que el juego también es creación y aprendizaje. Eso es lo que estos "chicos" están aprendiendo.

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