Tras la nota "Un afiche de Posadas cortó la marcha del escapista urbano", publicada por El Tribuno ayer, el diputado provincial por el Frente Plural hizo retirar el afiche puesto durante la última campaña. "Ese espacio siempre fue un playón publicitario y lo hice sacar para demostrar que no había ninguna obra debajo", le dijo a este medio.

Incluso publicó ayer en su cuenta de Twitter una foto del antes y del después. Consultado al respecto, Diego Gauffin, el autor del mural ubicado en la avenida Patrón Costas, dijo: "Cuando lo hice sobre la pared había una publicidad de telefonía celular y pinté sobre esta imagen. Por eso quedó cortada la figura en dos momentos, porque lo pinté sobre dos carteles publicitarios que retiraron luego, llevándose consigo una parte de la obra".

Agregó que había dado "vida" al proyecto a mediados de 2014 y que como el personaje sufre mutaciones (se lo ve correr, sumergirse, volverse una hoja de papel y desaparecer) el espacio en blanco entre una figura incompleta y otra -si bien no fue intencional- está de acuerdo con el espíritu de la obra. Por eso no pensó en repintar el sector donde luego pegaron un cartel de Posadas.

Consultado acerca de por qué no habían ubicado en otro lugar el afiche para no interrumpir la continuidad del entramado de imágenes, el diputado dijo: "Eso es interpretación artística. También puedo interpretar que un cartel político o publicitario complementan la obra".

En algunas ciudades del mundo, los murales son protegidos con fibras de vinilo que permiten una restauración ante cualquier tipo de daños.

Sin embargo, el respeto que reciben en la ciudad de Salta trae resonancias de una verdad dicha por el prolífico artista del street art británico, Banksy: "La gente no entiende los grafitis porque piensa que no tiene sentido que algo exista, a menos que dé un beneficio".


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