El hueco y el vacío, esa es la cuestión en las obras de Gonzalo Fernando Verasaluse que siguen expuestas en un comercio de España 211.
Son 9 trabajos -uno de ellos de 11 piezas-, de una serie denominada Semillas que mezcla esculturas con objetos de arte.
Coloridas, de formas variadas y superpuestas, imaginativas, cada una de las propuestas concentra tantas posibles miradas como reacciones e interpretaciones.
"Frente a la obra -explica Gonzalo- el espectador puede ver y detenerse en lo que está afuera, cuando en realidad el sustento es lo que está en el medio, hueco y vacío".
En las obras, el disparador fueron las constelaciones, representadas en una especie de mandalas con relieve. "Desintegré madera, pinté con acrílico, ensamblé y armé, todo con un gran esfuerzo imaginativo, paciencia y dedicación", cuenta el artista.
La serie de trabajos se denomina Semilla, y tiene que ver con la nutrición en su sentido más amplio. También, porque convive con el mobiliario, con los productos que se venden en el lugar, con las convicciones de la gente que visita el comercio, propiedad de Juan Blas Bergesi.
"Él tenía ganas de hacer un programa anual de muestras con los artistas emergentes que muchas veces no tenemos la posibilidad de exponer en museos y galerías; entonces, juntos lanzamos un programa de 10 artistas que vamos a ir ocupando los espacios del local en forma sucesiva", explica. Las obras de Gonzalo abandonarán las paredes y vendrán otras y así se cubrirá el año con nuevas alternativas artísticas.
Como profesor de yoga que es, Gonzalo comenta que
"el proceso de trabajo fue una meditación donde al inhalar y exhalar hago un juego de contracción y expansión". Pinta con crayón y con sus dedos sobre papel, acrílico, cemento, hierro, barro; ahora se siente más cómodo con madera.
Con anterioridad, expuso en Plaza de Almas "Sentimientos encofrados", en 2010 y en 2012 "Estado sucesivo", en la Casa de la Cultura.

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