Esta noche, a partir de las 22, tendrá lugar la decimoprimera edición de la Serenata a María Reina, que se realizará en el complejo polideportivo Nicolás Vitale, de barrio El Tribuno. El evento solidario contará con las presencias destacadas de Sergio Galleguillo y de Los Carabajal. El Tribuno se reunió con Musha, integrante del grupo, que habló en exclusiva y se refirió también a la Cantata Santiagueña en homenaje al Papa y a San Francisco de Asís.

Sin ninguna duda, el apellido Carabajal es sinónimo de chacarera. Y el grupo, que cuenta con casi cinco décadas de carrera, ha sabido escribir importantes páginas en la historia de la música popular argentina.
El conjunto folclórico fue fundado en La Banda, Santiago del Estero, en1967, por Agustín Carabajal, quien decidió llevar la música santiagueña a todo el país, junto a sus hermanos Carlos y Cuti y a su sobrino Kali.

Solo un año después, Agustín y Carlos dieron un paso al costado e ingresó otro sobrino, Mario "Musha" Carabajal. A lo largo de los años el grupo fue cambiando de integrantes, pero volvieron a ser todos de la familia Carabajal en 1978, cuando se sumó Roberto y Peteco Carabajal. Cuti se alejó 11 años para integrar Los Manseros Santiagueños y la formación quedó como cuarteto. En esos años aparecieron temas como Entre a mi pago sin golpear, Como pájaros en el aire y Perfume de carnaval. Cuando salen Roberto y Peteco ingresan Luis Paredes y Mario Álvarez Quiroga, quien deja éxitos como Romance de aquel hijo y Penas y alegrías del amor.

También serían parte en los próximos años Jorge "el Mono" Leguizamón, Carlos Enrique Carabajal y Franco Barrionuevo. En el 2000 ingresaron Lucio Rojas y Carlos Cabral, hasta llegar a la formación actual, con Kali Carabajal, Mario "Musha" Carabajal, Walter Carabajal y Blas Sansierra.

El último disco de esa formación, Huella, sale con canciones nuevas y clásicos de nuestra música popular y con él llegarán esta noche a Salta. Además, en su disco número 50 se suman al poeta Bebe Ponti para crear la Cantata Santiagueña, que continúa el legado de las obras integrales de nuestro folclore.
Con toda esa historia a cuestas, uno de los miembros más antiguos de esa agrupación, se prestó a un diálogo breve, pero profundo.

¿El folclore actual es, en algún sentido, un apostolado que resiste al embate de las músicas foráneas? ¿Cuál es el balance de su extensa carrera?
Nosotros seguimos con el apostolado, desde que inició nuestra historia que comienza lógicamente con cosas simples: la guitarra, el bombo, las cuatro voces que se identificaron siempre con el sonido Carabajal. Con el paso del tiempo, incorporamos otro instrumento que está muy arraigado a Santiago del Estero (si bien, no es originario del país) como el violín. Las expresiones con el violín le daban más gusto a tierra a lo que somos nosotros. También con el paso del tiempo se fueron modernizando las cosas, pero nosotros no nos hemos dejado llevar por esas corrientes. Hemos seguido manteniendo, con dignidad y con un espíritu muy fuerte, lo que somos.
¿Y cómo definiría a Los Carabajal?
Nosotros somos chacarera, somos patio de tierra, somos reuniones familiares. Y lo que hacemos tiene que ver con esos conceptos. Porque es fácil tentarse con la tecnología, pero lo fundamental de esto es el corazón, el sentimiento. Nosotros no nos hemos visto contaminados con toda esa influencia que ha venido con la tecnología. Utilizamos lo mínimo indispensable para esos tiempos, pero no queremos dejar lo que somos. Somos de patio de tierra.

Esta noche actuarán en Salta ¿cómo se preparan?
Con mucha felicidad, vamos a estar en esa hermosa provincia. Vamos a tener la satisfacción y la gran alegría de encontrarnos con amigos, de hacer solidaridad para una iglesia. Así que allí estaremos, presentado el espectáculo con el disco Huella. Estamos muy agradecidos de poder ayudar. Queremos mucho a los salteños y esperamos que nos acompañen.

La Cantata para el Papa y
San Francisco de Asís

“La idea nos estremeció el cuerpo, nos emocionó y nos motivó”.

En paralelo a su gira con Huella, Los Carabajal se encuentran presentando la Cantata Santiagueña con la que homenajean al papa Francisco y al Santo de Asís.

En este sentido, Musha comenta: “La idea de está cantata nos estremeció el cuerpo, nos emocionó y nos motivó de una manera muy especial, porque la obra estaba planteada de manera muy seria: una investigación, un título, una grabación. Así que la construcción fue inmediata en el hecho de la creatividad.

Esto fue fluido, distendido, muy de adentro. En menos de una semana, la mayoría de los temas ya estaban hechos. Luego se los enviamos al Bebé (Ponti), que hizo el trabajo más minucioso, porque tenía que continuar la investigación, componer sobre la música. Indudablemente, él tiene una capacidad importante para desarrollar ese trabajo.

Cada música le fue sugiriendo un tema sobre la vida de San Francisco de Asís y hay hechos que están totalmente recalcados con cada poesía que complementó a las músicas. Hemos trabajado desde la representatividad del santiagueño, que es un pueblo muy religioso. Salta también lo es. Este trabajo fluyó desde el sentimiento más puro, a partir de una energía muy especial”.




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