Para algunos, se trata de una vieja usanza de la política argentina, para otros es el amor fortuito; y para ni unos ni otros, simplemente ha comenzado la carrera para las próximas presidenciales. Lo cierto es que en estos días la política y la farándula ocupan horas de espacio televisivo y metros de líneas de papel con el amor entre la jujeña Isabel Macedo y la autoridad máxima de Salta, Juan M. Urtubey. La primera es actriz de telenovelas y miembro activo de la farándula nacional, que popularizó su nombre y su perfil de "mujer de carácter". Urtubey es una figura que ya a fines del año pasado estaba en el puesto 31 entre los políticos de mayor influencia en el país y actualmente es reconocido como "un rostro de peronismo" argentino. Aunque aún no está divorciado de Ximena Saravia Toledo, ya se comentó sobre un romance suyo con la modelo Andrea Bursten. Y él mismo confirmó el actual. Cuando le preguntaron si estaba enamorado: "Tremenda pregunta esa. Sí, sí...", dijo. Y sobre el nombre de la mujer: "Isabel", aseguró.

El amor y el poder

Henry Kissinger, político estadounidense de origen judío-alemán, dijo una vez que el poder era el mejor afrodisíaco. Es que el "encantamiento" que ejerce un orador político sobre las masas, es muy similar al del artista sobre el público. A veces, el mismo. Así se la puede ver a Eva Duarte arengando con la misma pasión que ponía en los radioteatros. Y a Perón, fascinado como cualquiera.

Militancia amorosa

En la historia nacional hay de todo. Por qué no, entonces, la unión entre política y farándula. El amor acerca y amontona con especial énfasis a los políticos y las famosas. Tenemos, por ejemplo, la relación entre Esther Goris-Alberto Rodríguez Saá. El flechazo fue mutuo e inmediato. Pero la pareja terminó mal. "Espero ser su última mujer". dijo ella. También el amor entre Soledad Silveyra y el actual ministro de Comunicaciones, Hernán Lombardi. Un amor entre papas souffle y canciones de Juan Luis Guerra. Estuvieron juntos ¡seis años! Antes, Solita se había enamorado de Chacho Álvarez. La pareja duró dos años y llegaron a convivir, pero ninguno quiso contar qué los separó. Más recientemente, el amor zaguanero entre el economista Martín Lousteau y una embarazada: Juanita Viale. Escándalo y escrache en la cabina de su 4x4. Pero, al final, Lousteau se casó con Carla Peterson, quien tiene familia salteña. De vez en cuando se lo ve a él en la estación de servicio de Tres Cerritos. Se casaron en secreto, tienen un nene y hoy él es embajador en Washington. Al olvidadizo Darío Lopérfido lo casó la modelo Esmeralda Mitre. Pero más que hablar dio el romance entre Jessica Cirio y Martín Insaurralde. La pareja entre la modelo y el intendente de Lomas sigue con viento a favor. El último que se conoce fue entre la modelo Vicky Xipolitakis y el kirchnerista José Ottavis. La historia entre el dirigente de La Cámpora y la vedette fue el romance del verano hasta que llegaron Urtubey y Macedo.
Pero el romance más popular fue, sin dudas, el de Antonito de la Rua y la cantante Shakira, en los tiempos felices de una pareja que terminó muy mal. Y reclamándose millones de dólares. Algo que parecía que no iba a durar, eran los amores de Martín Redrado con Luli Salazar: llantos, indirectas por Twitter, etc. Hoy, una pareja asentada sobre el fuego.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora