Pro Cultura Salta levantó la muestra "Querencias" de Daniel Cávolo, que había sido anunciada del 21 al 30 de octubre, por constatarse que las imágenes de obras que el autor envió para el catálogo de la exposición no se correspondían con las pinturas que presentó en la exposición.
La situación fue advertida por el directorio de Pro Cultura con posterioridad a la inauguración de la muestra, cuando a simple vista se pudo observar la diferencia existente entre las obras que ilustraban el catálogo (pertenecientes a otros autores) y las acuarelas que colgó Cávolo en la sala de Mitre 331.
Eduardo Díaz, presidente de Pro Cultura, explicó que resolvió suspender la muestra ante "este hecho que considera de gravedad y que puede comprometer el buen nombre y honor" de la institución a su cargo. Y agregó: "Al haber sido engañados en nuestra buena fe y a fin de deslindar responsabilidades, entendemos que resulta esencial aclarar los hechos acaecidos y ponerlos en conocimiento de las instituciones culturales y salas de la provincia. Todo en resguardo de los derechos de autor que puedan verse vulnerados y para bien de la cultura salteña", difundió.
Díaz repudió las explicaciones que Cávolo hizo públicas en medios de prensa donde se desligó de toda responsabilidad y adujo que al catálogo lo hizo y lo imprimió Pro Cultura sin que él lo supervisara.
"Su versión es absolutamente falaz. Cuando empezamos a chequear las imágenes que él nos había enviado para el catálogo comparándolas con las obras originales advirtiendo el fraude, lo llamamos para que diera una explicación. Nos dijo que se le había deslizado un archivo equivocado. Eran nueve imágenes. Además el nos mandó listo el catálogo, lo único que agregamos nosotros fueron los auspiciantes y el logo de Pro Cultura. El catálogo se imprimió el 7 de octubre. La muestra se inauguró el 21. Nunca blanquó el supuesto error", detalló Díaz.
El presidente de Pro Cultura precisó que al levantarse la muestra, Cávolo firmó un acta donde reconoce haber utilizado obras de otros artistas. Del sondeo realizado por los responsables de la entidad surgió que la mayoría de las acuarelas de Cávolo son copias de obras que circulan en internet.
"Si él quiere construir su carrera copiando cuadros es su problema. A nosotros los que nos preocupa es que hicimos un catálogo con obras que se autoadjudicó Cávolo y que tienen otra propiedad intelectual.
Él podría decir que es un copista y sería honesto consigo mismo y con la gente, pero miente y se empecina en sostener su mentira", concluyó Eduardo Díaz.

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