El equipo de Relatos Salvajes, filme argentino candidato al Oscar a mejor película en habla no inglesa, ha asegurado que está "preparado para ganar" la estatuilla aunque, en palabras de su director, Damián Szifron, una derrota no arruinaría lo conseguido hasta ahora. Szifron y su pareja, la actriz María Marull, junto con los productores Agustín Almodóvar, Esther García y Matías Mosteirín, atendieron a la prensa en Los Ángeles a unas horas del arranque de la gala de la 87ª edición de los premios de la Academia de Hollywood.
"Una locura es una palabra totalmente pertinente, es una especie de tren bala", ha comentado el cineasta cuya soltura con el ajetreo de la nominación sorprendió a Almodóvar. "Damián parece que lleva toda la vida haciendo campaña para el Oscar2, comentó el hermano del director Pedro Almodóvar y su socio en El Deseo, productora de Relatos salvajes.
"Los Almodóvar me han aportado inteligencia, sensatez, experiencia y cosas muy concretas, como distribución en Estados Unidos", contó Szifron, en un cruce de piropos. "Soy muy supersticioso, pero en este caso abandoné las cábalas. Las tuve hasta la nominación, eso era lo que deseaba y sabía que podía pasar. Una vez nominada me prometí no volver a estar nervioso en relación a ganar o perder", comentó Szifron.
Aunque las opciones de triunfo de Relatos Salvajes en el teatro Dolby, mañana, son pocas -según los pronósticos de los analistas de Hollywood-, su candidatura ha ganado enteros en la recta final de la carrera por el Oscar, y tampoco sería la primera vez que una película argentina da la sorpresa, como en 2010, cuando ganó "El secreto de sus ojos", de Juan José Campanella.
Ida, película polaca señalada para llevarse el Oscar de habla no inglesa, está nominada igualmente a mejor fotografía.

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