Belleza en cerámica de Turu Maky (manos de barro) en Mitre 23. Javier Corbalán


San Antonio de los Cobres dejó su agrietada fisonomía, sus llamas lanudas, su tierra y sus lajas amarillentas para traer sus pedazos de arte y de vida a la capital. Solo hasta este lunes se podrá contemplar el talento artesanal de San Antonio en la muestra inaugurada hace ya una semana en el Centro Cultural América, Mitre 23, de 9 a 21 horas.

A un precio increíble se consiguen allí vajillas de barro hechas con una técnica ancestral recuperada, tejidos de llama y oveja, y piezas ornamentales de ónix, piedra y cuero. Imperdible oportunidad de casi estar en ese fantástico pueblo de 3775 metros de altura, sin viajar.

Esta muestra, gestionada por el Centro Cultural América, busca difundir y revalorizar la cultura andina y el trabajo de los artesanos de San Antonio de los Cobres, además de los atractivos turísticos del lugar como es el Tren a las Nubes, las ruinas de la antiquísima ciudad precolombina de Tastil, la Fiesta Nacional de la Pachamama, las termas de aguas terapéuticas y la belleza transversal de la quebrada del Toro, un camino natural obligado entre el océano Pacífico y la gran llanura Chacopampeana que ha sido el corredor histórico de poblaciones humanas en esta región de América.

El Tribuno visitó la exposición y conversó con Alejandra Alejo, encargada en San Antonio del Paseo Turu Maky (manos de barro, en quechua) y ella contó que "somos un grupo de diez familias de artesanos que estamos dentro del programa Incuba Salta, que son incubadoras de microemprendimientos. Turu Maky es uno de esos emprendimientos. Consiste en un paseo que muestra todo el proceso artesanal de la arcilla con técnicas ancestrales. A través del Fondo Ciudadano logramos refaccionar el taller y con eso subsistimos rescatando ideas y técnicas ancestrales".

Estos expertos trajeron una novedad a la muestra en Mitre 23: "Las vasijas con pirca (laja blanda que molemos y tamizamos con arcilla) tienen la técnica de nuestros abuelos".

Novedades a bajo precio

Turu maky trajo ollas para usar con fuego directo y piezas esmaltadas para microondas. Alejandra dijo: “Hemos vendido muchas piezas y juegos, estamos contentos, nos quedamos hasta el lunes 29 con muchas piezas para vender”. Para tentarse, por un máximo de $50 se puede comprar una taza con su platillo para el té. Una vasija con pirca cuesta desde $200 para poner directo sobre la hornalla.

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