Factor inesperado y sorprendente, el agua es en la obra de Loly Rodríguez un elemento fundante, a partir del cual la artista despliega un abanico multicolor de variadas texturas y formas para recrear “Torrente interior”.
Son quince trabajos que estarán expuestos hasta el 9 de mayo en dos salas de Pro Cultura, Mitre 331.
La artista dice: “Todos los seres tenemos ese potencial puro que es como una fuerza que nos mueve a hacer cosas y que plasmamos hacia afuera, hacia quienes nos rodean, a través de la pintura, la música, la literatura, el expresión corporal...”.

Loly estudió con maestros como Fabián Nanni, Telma Palacios, Felipe Catalán, solo por nombrar algunos. De cada uno de ellos tiene la esencia, el detalle, la impronta, esa forma de decir a través de la paleta o el pincel, la serenidad o la fuerza, las luces y la sombras.

A la serie “Torrente interior” la empezó el año pasado, cuando la Provincia convocó al Salón Provincial de Artes Visuales. Luego de pasar por trabajos en otros materiales, Loly volvió al lienzo y tomó el agua como dinamizador de sus sensaciones, sus emociones.

De ella, Telma Palacios dijo que “siempre tuvo pasión por la materia pictórica. La superficie de materia-color extendida sobre la tela se ha enriquecido en esta nueva serie. Aquí, las formas simples conforman un a composición de paletas reducidas con un lenguaje plástico muy particular, donde los movimientos y sus fuerzas hacen visible la transición con sus series anteriores”.

“En esta transición -añade Telma- plasma considerablemente la importancia de la textura táctil y visual, elementos que sostienen un equilibrio estructural capaz de manifestarse sin inconveniente alguno”.
La maestra luego hace referencia a la “constancia incansable” de Loly, y asegura que “se adueña de todos los desafíos, busca desplegar mayores libertades plásticas, en busca de un mundo especial, mágico y sensible”.

Entre otras distinciones recibidas a lo largo de su trayectoria, Loly fue seleccionada en 2011 para el Salón Provincial de Dibujo y Grabado con las obras de la serie “Sonidos”, y en 2008 con la obra “El circo de la vida”. En 2012 obtuvo el primer premio de grabado en el XXXII Salón Provincial de Artes Visuales de Salta.
Ahora, sus trabajos pueden admirarse en Pro Cultura, una propuesta que vale ser observada en detenimiento. Todavía hay tiempo para admirar la nueva serie de Loly Rodríguez.
.

¿Qué te pareció esta noticia?

Comentá esta noticia