Con su voz irrepetible, raposa y profunda, Adrán Otero escribió sus propias páginas en la historia del blues Local, junto con Pappo y otros artistas que continúan el legado de esa música ancestral.
Líder de Memphis la Blusera desde los 80, frontman y compositor de muchos de los temas del grupo, Otero grabó tomas memorables de los hoy clásicos "La Bifurcada", "Blues de Rosario" o "Moscato, pizza y fainá", por sólo dar algunos títulos.
Más de dos décadas pasaron, cuando Otero decidió abrirse de la banda: "Después de meditarlo mucho... le digo adiós a Memphis... doy un paso hacia el futuro... inicio desde ahora mi etapa como solista." explicó en un comunicado de prensa, en 2008.
Respecto de su adicción a las drogas, en una entrevista con Chiche Gelbung, Otero explicó: "Si hay algún joven que quiere ser músico y quiere llegar a ser groso porque Jim Morrison se tomó una iguana, olvídense, porque el muchacho está desde los 27 años abajo de la tierra. Con la cocaína la pasé muy mal, me interné en una clínica privada. Ahora ya no salgo más", dijo entonces.
Luego, entre mayo y junio de 2008, grabó su primer trabajo con nombre propio y lo bautizó "Imán", tal vez porque su voz tenía la propiedad de atraer, de hechizar, con su tesitura única y su fraseo particular,
En julio de 2012 el cantante pensaba presentar su segunda placa, que contenía una sentida versión de "Juntos a la par" de Pappo. Aquel momento quedó trunco por un final trágico e inesperado, pero lo cierto es que "El jinete del blues" ha marcado a los amantes del blues para siempre, que lo recuerdan en cada una de sus canciones que son un tesoro indiscutible.

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