Entre los personajes célebres de Salta, sería pecado de omisión no nombrar a uno que está hecho de papel y tinta. Con su nombre se ha bautizado a más de un salteño, que lo llevará de por vida y por donde sea que vaya. Nació oficialmente el 13 de febrero de 1978, cuando su primera aventura de cuatro cuadritos salió publicada en El Tribuno. El público lo conocía por primera vez y ya no lo dejaría. Así, en su cumpleaños 38, Uluncha sigue viviendo en la evocación de los salteños.

Su creador es Luis Alejandro Gorosito. Tenía 19 años cuando, luego de varios intentos insatisfactorios, pudo dar forma al personaje con el que siempre soñó. "Por entonces trabajaba como dibujante en una agencia de publicidad y hacía bastante que lo tenía al gauchito. Pero todavía no tenía nombre. Tuve la suerte que mi jefa -una maestra cafayateña-, un día me vio garabateando el personaje y me dijo: '¡Pero qué lindo el ulunchita!'. La primera vez que oía la palabra, así que le pregunté a qué se refería. Y me contó que las maestras le decían así, ulunchitas, a sus chicos, porque así se las llama a las palomitas salvajes cuando son chiquitas", cuenta el dibujante.

Y aunque es padre de 12 hijos, Gorosito siente que Uluncha es un retoño más. Y sobre todo, una persona simple. "Desde el primer momento quise escribir historias que fueran comprensibles, sin enredos intelectuales, para que todos los puedan entender. Fue increíble que los primeros en ser fanáticos del personaje fueran los niños", señala. "Y desde el primer momento le traté de imprimir valores morales", advierte Gorosito. Fueron justamente las amistades de Uluncha, las que terminaron de dar vida a ese mundo particular que creó el dibujante. La Gordina, La Cholita, Florencio, La Abuela, Pezuña el caballo y otros que supieron hacer los coros de la historia donde Uluncha tenía una voz propia con acento salteño.

"Siempre tuve la idea de hacer algo nuestro. Algo que representara nuestra cultura. En esa época nos mataban con Paturuzú y Mafalda y eran todos personajes del sur. Todos. Entonces todas las costumbres de las historias eran de la Patagonia, nada de lo nuestro. En esa idea es que bocetaba un personaje que nos represente.

Claro que siempre fue el poncho, el gorrito y el tema era llegar a la síntesis del personaje. Fue un proceso de búsqueda, de dibujar muchos, de borrar mucho. Hasta que un día encontré la carita con el ponchito", cuenta. Con la publicación de las primeras tiras, llegó para Gorosito una inesperada popularidad. "Incluso en la provincia de Jujuy, en la Fiesta de los Estudiantes salieron carrozas con Uluncha como figura central. Y en todos los barrios había un chango al que lo bautizaban como 'Uluncha'. Una de las sorpresas que tuve fue la reacción de las maestras. Las maestras trabajan en la escuela con Uluncha porque tiene textos simples y valores morales firmes", dice este creativo.

Un gaucho petiso y retacón como duende

La simbología norteña de Uluncha logró la adhesión popular.

Petiso, con un sombrero eternamente apoyado sobre los ojos, arrastra el poncho “colorao” tan cerca del piso que apenas asoman unas botas que, según el autor, son la firma de su salteñidad. En forma inteligente, Gorosito utilizó, como Walter Disney para su célebre Mickey Mouse, un grupo de círculos para dibujar a Uluncha. Con todos estos elementos, el personaje se acerca a la imagen popular del duende, inserto en el vida simbólica de las comunidades del NOA.

El humor cándido y accesible de Uluncha generó la adhesión del público. Sus historias directas y simples eran en realidad el trasfondo donde vivía una familia de personajes memorables. Así, quien visitaba la tira de “Uluncha, un gauchito salteño”, se podía cruzar con la Abuela y sus empanadas; la Cholita, el amor imposible del gauchito; Florencio, el amigo inocente, “casi un opa salteño”, como lo califica el humorista Moreto. También encontraba a la rellenita Gordina y a dos personajes fabulosos: Pezuña y el Duende. Pezuña era un caballo dotado de vuelo, gracias a unos guardamontes mágicos. Muy ligado al reír y al habla popular de Salta, el mote de “Uluncha” aún le queda a más de un norteño y no es difícil encontrar a personas con ese apodo en Jujuy, Tucumán o Santiago del Estero.

“Me gustaría que fuese un tipo íntegro, un gaucho”

Gorosito proyecta a su Uluncha, con 38 años de vida.

“Creo que Uluncha tiene aventuras que, por la ingenuidad y las picardías que hace, son propias de los chicos, sin maldad, sin cancherear. Nunca creí que lo gracioso pasase por eso. Y por eso creo que los chicos se sienten reflejados, identificadosé, para mí, Uluncha refleja los valores del norte. También por eso, a pesar de que muchas veces me quisieron tentar para que lo ponga a favor de productos o de partidos políticos, nunca acepté. Creo que Uluncha, como cualquier hijo, puede salir para cualquier lado, aun así, creo que le imprimí los valores morales que siempre pensé. Y ahora, a sus 38 años, ¿cómo pienso que sería? Lo pienso siendo un buen gaucho, alguien que tiene sus tradiciones y que aun así, respeta las ajenas. Y, sobre todo, un gaucho creyente, que cree en Dios, en su patria y que sigue su propio camino”.







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