Uma Thurman fue al estreno de The Slap, la nueva miniserie de la NBC que protagoniza junto a Peter Sarsgaard, en Nueva York y fue bastante difícil reconocerla.

Muy a lo Renée Zellweger o Catherine Zeta-Jones, la actriz de Kill Bill se hizo unos retoques que la convirtieron prácticamente en otra persona.

Parece que a sus 44 años, Thurman decidió hacerse unas modificaciones en la cara para que no se note el paso del tiempo. El problema es que a veces estos retoques terminan borrando la identidad y además son muy obvios. Nada de sutilezas.

Viendo el antes y después, se puede apreciar que en la actualidad la blonda tiene ojos más chicos, nariz más recta y tirantez en las pómulos. Habrá que acostumbrarse a esta nueva versión.

Esta Uma nada tiene que ver con la última que había aparecido en público. A pesar de haberse manifestado muy en contra de las cirugías estéticas, la ex de Ethan Hawke, Quentin Tarantino y Arpad Arki Busson parece que se convenció de que no eran tan malas e hizo y visitó el quirófano. Pero para ser la primera vez fue bastante a fondo y, la verdad, que era más linda antes, al natural.

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