Gerardo Núñez dice que Mercedes Sosa era una gran amiga. La Negra grabó varios de los temas que él compuso con su hermano Pepe, insuflándole nuevos aires al folclore allá entre los años 50 y 60. Una vez -quizás en una Navidad compartida, no recuerda bien- le regaló a Mercedes un long play con una dedicatoria que decía: "Cante, cante muchacha, aunque su garganta estalle. Qué hermoso destino el suyo, ser silbido de la calle".
La ventura quiso que ese buen deseo también lo salpicara a él y a su hermano y compañero de escenarios, Pepe, los míticos Hermanos Núñez, cantautores y renovadores de la música popular. "A veces siento que alguien silba 'Tristeza', un tema que me ha dado muchas satisfacciones, y me emociono. También cuando escucho que la 'Chacarera del 55' sigue sonando en las más variadas versiones. Se siente una alegría muy íntima, difícil de describir, muy mía", le confiesa Gerardo Núñez a El Tribuno, a pocas horas del espectáculo que brindará en Salta, su ciudad natal. El recital será el inicio de una gira que incluirá a La Rioja, Tucumán, Jujuy y Santiago del Estero. En cada provincia, Gerardo homenajeará a un artista local, invitándolo a bajar durante un rato de su cielo. El compositor subirá al escenario acompañado por el dúo Trealilo: Ariel Alberto y Café Valdez. Se sumará además un invitado local: Juan Carlos Marín, en bandoneón.
El espectáculo en Salta se llamará "El cielo de Perecito y Virutaivino" y se presentará mañana, a las 21.30, en la Casa de la Cultura (Caseros 460). Será un homenaje al inefable poeta Miguel Ángel Pérez y al espíritu de Virutaivino, aquella vieja carpintería que Juan Castillo puso a disposición de un grupo de artistas, creadores, bohemios y trasnochadores salteños para que deshojaran su ingenio entre charlas y asados.
Gerardo Núñez (82) cuenta que estuvo entre los doce "fundadores" de Virutaivino, que fueron Juan Guitián, Hugo Montoya, Hugo Romano, Beto Ojeda, Mario González, Pipo Segón, Juan Castillo, Segundo Núñez, Tatá Portal, Miguel Ángel Pérez, Neri Cambronero y él. "Ya quedamos pocos, pero el espíritu de los que faltan va a estar en el espectáculo", dice el coautor de la "Chacarera del 55", su obra más conocida. El tema está inspirado en El 55, un bar tucumano que no cerraba nunca y que, como Virutaivino, se convirtió en mucho más que un simple punto de encuentro. "En la carpintería nos hicimos de muchos amigos. También eran habitués el Teuco y el Guaira Castilla, el Tano Petrocelli, Marcos Rodas, Patricio Jiménez, Chacho Echenique... Todos éramos dueños de todo. Era un santuario de la amistad. Ahí escribimos con Pérez como veinte temas. Todos metían la cuchara y no lo tomábamos a mal porque el que opinaba lo hacía sin soberbia", recuerda el intérprete y compositor.
Gerardo Núñez y su hermano Pepe, fallecido en 1999, se consolidaron como dúo artístico en Tucumán, pero eran oriundos de Salta. Ambos fueron osados renovadores del folclore, dotando a sus composiciones de arreglos complejos y de una enorme exquisitez poética.
Pero también contaban en sus canciones la vida de los ninguneados por el sistema, de los pobres y los bohemios. "Queríamos hacer algo nuevo. Y para componer teníamos que sentir el peso de la realidad de los obreros, los zafreros... Durante la dictadura nos prohibieron varias canciones que ya había cantado la Mercedes Sosa. Nos enteramos de que estábamos en la lista que tenía Bussi, pero un teniente primero que era el que le pasaba los informes al interventor de facto se enamoró de una sobrina de mi mujer. Ella le pidió que nos tachara de esa lista y él accedió, empecinado como estaba en su conquista", contó Gerardo.

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