Carlos Ramírez es un salteño emprendedor en toda la extensión de la palabra ("activo, acometedor, atrevido, audaz, decidido, resuelto"). Con 32 años, estudió y se recibió de profesor de Educación Física. Mientras trabajaba en la docencia estudió y se recibió de kinesiólogo. Instaló un gimnasio, lo cerró y se lanzó a la fabricación de equipamientos para este tipo de locales (camas para pilates, cintas de correr, bicicletas fijas, etc.). Vende sus productos en todo el país y en el exterior a través de una página de internet.

cronicas
Portada de "Crónicas de un semidios.ar".
Portada de "Crónicas de un semidios.ar".


En medio de sus ajetreados emprendimientos laborales, el año pasado decidió escribir un libro que fue una pausa, un momento de sosiego y de mirada introspectiva. Crónicas de un semidios.ar fue presentado el 3 de junio pasado en el Centro Cultural América. El texto contiene reflexiones en primera persona que apuntan al crecimiento interior y a la superación, y refleja la manera de pensar y de sentir de su autor. En esta, su primera incursión escrituraria, Carlos le pone la firma -inconscientemente quizás- a una verdad profunda de la filosofía oriental: la combinación de quietud y movimiento nos permite dar rienda suelta a la creatividad en todas las direcciones.

Como amante y benefactor de los animales, Carlos Ramírez ha decidido destinar la ganancia derivada de la venta de su libro a la creación de una planta productora de alimento balanceado para perritos que se encuentren en refugios o en situación de calle.

"La primera inversión va a ser mía. La venta del libro ayudará porque toda colaboración va a venir bien. En Salta hay alrededor de 300 perros en refugios y hogares provisorios, más los que están en la calle. Estuve hablando con forrajeros para sondear qué cantidad de alimento se consume en la ciudad y, según los datos que recabé, nosotros deberíamos producir, como para arrancar, alrededor 3 mil kilos diarios de alimento", calculó Carlos, que lleva tiempo atando cabos y diseñando el proyecto.
Su objetivo es producir alimento de buena calidad, similar a algunas primeras marcas, y comercializarlo a un precio social. "No pretendo tener ganancia para mí. La idea es hacer el alimento, venderlo al público en general y destinar un 20% del total producido a los proteccionistas. El margen que quede de ganancia por cada kilo vendido servirá para cubrir el porcentaje donado", explicó el joven empresario.

Carlos se reconoce como un emprendedor nato. Dice que vive leyendo e investigando. "La materia prima está conformada por harinas de carne, de pollo, de hueso... Se consiguen en Buenos Aires o Santa Fe. A esto se le agregan núcleos vitamínicos, harina de maíz, trigo... Se suman productos dependiendo de la calidad del alimento que se desee fabricar", precisó.

Carlos es el segundo de tres hermanos. Actualmente vive con su mamá y trabaja con su papá. A pesar de que sus padres están separados, siguen siendo un familia con los engranajes bien aceitados, asegura. También incluye entre sus afectos a su perra Camila, de 12 años, y a su gata Mía. "Siempre hubo mascotas en mi casa. Para mí son un cable a tierra. Los animales nos enseñan sobre fidelidad, paciencia y tolerancia", expresó.

En sintonía con su búsqueda de autonomía laboral, Carlos confiesa que a pesar de ser "animalero" de toda la vida, nunca formó parte de ninguna asociación protectora. "Trabajo de manera independiente. Me manejo a mi propio ritmo. Siempre soñé y me dije: 'Algún día voy a hacer algo grande. Entonces escribí el libro. Al principio la destinataria iba a ser una sola: mi novia. Quería que ella supiera las cosas que pasaban por mi cabeza. Pero una vez terminado se me ocurrió publicarlo y mi mamá me animó a hacerlo. Decidí comprar alimento con lo recaudado con la venta del libro para donarlo. Pero después pensé que podía hacer algo mejor y más duradero: crear una planta de alimento balanceado".

En su libro, Carlos habla de "los pilares del éxito". En un párrafo dice: "El éxito no es lograr lo material, sino descubrir quiénes somos y qué queremos en nuestras vidas". Y en eso está él: cumpliendo sueños a la par del profundo deseo que lo impulsa. Para colaborar con este proyecto, los interesados pueden adquirir su libro escribiendo a carlos_n_ramirez @hotmail.com o a su Facebook (Carlos Ramírez). A partir del lunes, el libro también se podrá adquirir en el Centro Cultural América (Mitre 23) y en la Feria del Libro (Buenos Aires 83).


¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora