Los salteños tuvimos el privilegio de asistir a un espectáculo extraordinario que se llevó el aplauso de pie y las aprobaciones constantes ante cada cuadro que fue relatando la permanente lucha entre el bien y el mal. Fue un estreno nacional. Un mix de danzas folclórica y clásica, más una ópera, todo en escena para deleitar y emocionar. Y toda esta embajada artística sobre el escenario para festejar el Día de la Patria, nada más ni nada menos.
Anoche, el público salteño pudo apreciar un espectáculo de primer nivel en una puesta en escena donde participaron, en forma conjunta, el Ballet de la Provincia de Salta y el Ballet Folclórico Martín Miguel de Güemes de Salta, unidos en una misma producción junto a un grupo instrumental de destacados músicos y La Coral de las Américas.
Cantantes, actores, músicos y bailarines supieron componer sobre el escenario una historia vinculada con las raíces de los pueblos originarios que poblaron nuestra América precolombina.
El desarrollo de la historia fue acompañada por las voces de una treintena de coreutas que hicieron vibrar el teatro y dieron el marco apropiado a una conjugación de estilos que se dieron la mano en un ensamble bien logrado.
La puesta plantea la eterna lucha entre el bien y el mal a través de la tentación del hombre que debe elegir entre su deber y el amor de una mujer.
Sin dudas, un mix de disciplinas que arribaron a un resultado óptimo.
Noventa artistas en escena recrearon la obra escrita y dirigida por el maestro Damián Sánchez, con coreografía de Federico Fleitas, la asistencia coreográfica de Leandro Ferreira Morais y la colaboración de los responsables de ambos ballets, Lito Luna y Paula Argüelles.
La obra cuenta la historia de un pueblo andino que elige a su nuevo líder, un curaca (el pastor). El elegido acepta y se ofrece al Sol (Dios) pero también es objeto de la tentación del mal (el diablo) que busca tomar su poder y su alma. Sin saber esto, las mujeres expresan su enamoramiento y los hombres expresan su admiración. El mal gana. El pueblo percibe la traición, hay una lucha entre el bien (un ángel) y el mal (el diablo). Sobre el final del relato, una pastora lo enamora.
Una apuesta fuerte e intensa que el público aprobó con la gratitud de su aplauso. Una fusión que no solo gustó sino que además homenajeó a la Patria en la semana de mayo.

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