Empezando como organismos amarillos unicelulares, los minions evolucionaron a través del tiempo buscando servir a los villanos más despreciables. Siempre fracasaron en su afán de conservar vivos a estos amos, desde el tiranosaurio Rex, el faraón egipcio y el primer cavernícola hasta el conde Drácula y Napoleón.

Por ello, los minions se confinan en la Antártida y caen en depresión. Pero uno de ellos, Kevin, tiene un plan para sacar a su comunidad del estado de sopor y junto con Stuart y Bob se aventuran al exterior para encontrar un patrón maligno que resignifique su existencia. El trío se embarca en una aventura emocionante que los lleva a su próximo jefe potencial: Scarlet Overkill, la primera supervillana del mundo. Navegando a la deriva, llegan a la Nueva York de 1960.

Luego terminan en la moderna Londres, donde deben enfrentarse a un obstáculo supremo: salvar a su especie de la aniquilación. Con esta precuela, situada 42 años antes de los eventos acaecidos en "Mi villano favorito", Universal Studios e Illumination Entertainment y los directores del filme Pierre Coffin y Chris Renaud confían en superar el éxito de taquilla y mercadotecnia de las dos primeras películas. La entrega inicial también había sido aclamada en los festivales de cine de Moscú y de Los Ángeles. Sin embargo, la precuela spin-off resultó casi un bostezo para muchos adultos.

"Para mi gusto estuvo bien, pero el inconveniente es que en los tres tráilers que se han difundido ya se muestra prácticamente toda la película. Esto me decepcionó un poco porque me sentía como si ya la hubiese visto", dijo Raúl Peña (29). No coincidió con él Ricardo Soria (39), quien expresó: "Es divertida, da lo que promete y está llena de detalles. La primera parte está mejor que la segunda; pero igual no pierde ritmo y los niños, menores de 7 años en mi caso, han disfrutado.

La banda sonora es genial y la película llena continuamente de guiños a los padres para que también pasemos un buen rato". Sofía Colque (25) tampoco dejó de notar esta inflexión hacia un argumento decididamente plano cuando los minions viajan a Inglaterra para dar su primera muestra de servilismo a Scarlet Overkill.

"Hay que venir consciente de que vas a ver una película infantil. A mí me gustó más la primera mitad, porque tanta exaltación de la cultura british en la segunda parte me empalagó", comentó. Antes de ello, habían pasado los mejores momentos con una diversidad narrativa que combina animación tradicional y en 3D con stop motion. Pero, como en los mejores cuentos, si las acciones atropelladas, sonidos guturales, torpezas y golpes provocan hilarantes reacciones infantiles, el objetivo está logrado.

Una barrera alta


En Minions se muestra la filmación de la llegada del hombre a la Luna; en Intensamente cómo se montan los sueños; y los personajes de Boxtrolls se preguntan si ellos son los buenos. Está apareciendo la metanarratividad en las películas infantiles.

Si bien hay referencias al séptimo arte, la televisión y los cuentos infantiles, Minions carece de la fuerza de la narración autonsciente de Intensamente en escenas de montaje paralelo muy logradas como cuando Riley abandona su hogar, las emociones del comando central están en crisis y Tristeza y Alegría se hallan perdidas.


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