El Museo de Arqueología de Alta Montaña (MAAM) de alta está entre los más destacados de Latinoamérica. Desde su creación en 2004, ha tenido un doble desafío: resguardar a los Niños del Llullaillaco, los restos humanos mejor conservados del mundo, y superarse permanentemente en el aspecto comunicativo para transmitir con claridad y sin preconceptos la grandeza de este hallazgo.
En el itinerario propuesto a los visitantes del MAAM se revive la expedición de los arqueólogos y andinistas que encontraron en 1999 los tres cuerpos crioconservados en la cima del volcán Llullaillaco, a casi 7 mil metros de altura. El museo exhibe además los objetos y el ajuar encontrados juntos a los tres niños incas.

Con el objetivo de potenciar su capacidad para llegar a diversos públicos y de posicionarse como un espacio efectivo de mediación y de transmisión del conocimiento, el MAAM comenzó a distribuir desde este mes una nueva guía con una dinámica en 3D. Las imágenes le pertenecen al fotógrafo Lisardo Maggipinto.

Mario Bernaski, gerente de Crioconservación del museo, precisó que el objetivo de la guía es ofrecerle al turista una idea clara de lo que fue la ceremonia del capacocha y cómo fueron encontrados los niños. Además, incluye imágenes novedosas de lo que vendrían a ser "las bambalinas" del museo, es decir los laboratorios.

"Con la guía tratamos de explicar de manera coloquial la complejidad del sistema de crioconservación. Eso va sumado a una información científica detallada de todo lo que se puede ver en el museo", precisó Bernaski.

El responsable del área de Crioconservación del MAAM, precisó que la guía constituye un material de divulgación importante que "grafica de forma precisa el cien por ciento del contenido del museo. Es muy difícil en un recorrido de una hora llegar a comprender cabalmente todo lo que tiene el MAAM. La guía permite al visitante hacer luego un repaso detallado, al llegar a casa", remarcó Bernaski.
La nueva guía contiene imágenes exclusivas que no habían sido difundidas antes, tanto de los Niños del Llullaillaco como de algunos objetos de su ajuar.

Es el caso, por ejemplo, de las estatuillas en miniatura que se encontraron junto a los niños y que no se ven a simple vista porque, aunque están exhibidas en las vitrinas, se encuentran cubiertas de ropajes.

El autor de las fotografías es Lisardo Maggipinto, quien se ha convertido, a partir de un exhaustivo y sostenido trabajo de registro, en el "fotógrafo oficial del museo", precisó Bernaski. La labor del fotógrafo también es útil para el trabajo de laboratorio. "Cuando comenzamos a trabajar con Lisardo en el registro fotográfico decidimos utilizar las imágenes para establecer patrones de colores que sean comparables en el tiempo", explicó Bernaski. El sistema de crioconservación del MAAM es único en el mundo. "Con el equipo del museo estuvimos dos años estudiando y haciendo pruebas (del 2004 al 2006) para determinar la temperatura constante de la cima de la montaña", contó Bernaski.

El museo ha establecido un sistema de rotación para la exhibición de los tres niños incas. "En estos momentos está en exhibición el Niño. Al observarlo, la gente se detiene usualmente en las manos y en la carita. En la guía hay, por ejemplo, tomas de detalles de la vestimenta del lado de adentro que no se pueden ver a simple vista porque están ocultas", indicó el gerente de Crioconservación.
Por su parte, Lisardo Maggipinto contó que desde 2007 ha registrado más de 9 mil fotos de los Niños y del ajuar, y remarcó que la guía incluirá "fotos totalmente inéditas".



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