¡Alegrate Cafayate! la cuadragésimo primera edición bajó su telón y seguramente su balance general marcará un saldo positivo.
No hubo noches multitudinarias, pero el público acompañó en gran número el viernes y el sábado, dejando en boleterías una tranquilidad para los organizadores. El jueves siempre deja pérdidas, pero ya está establecido dentro del cronograma de la Serenata.
En cuanto a los artístico, el análisis requiere de mayor profundidad. La crítica lógicamente está orientada con visión de futuro, para mejorar esta hermosa fiesta popular que identifica a todos los salteños.
Se debe aclarar que nada tiene que ver lo popular con la masividad. Dentro del primer término se debe encuadrar la palabra jerarquía. La Serenata a Cafayate cuenta con notable prestigio a nivel nacional y en esta edición faltaron un par de nombres con "chapa" de grandes.
Lo positivo fue ver en el escenario a tantos artistas salteños que reclaman un lugar de privilegio dentro del circuito folclórico nacional.
La gran polémica de la Serenata fue la deserción del artista Oscar Chaqueño Palavecino, mucha tierra levantó en las últimas semanas.
El problema surgió por algunas declaraciones del intendente Fernando Almeda, en relación al cachet del folclorista. Esto molestó a Palavecino y decidió no concurrir a la fiesta cafayateña.
El cierre del sábado recayó en Los Izkierdos de la Cueva, que tuvieron una acertada labor sobre el Payo Solá y recibieron el cariño de todos los presentes. Varios artistas subieron para plegarse al desafío de Daniel Cuevas y Tony Izquierdo.
"Ojalá el año próximo, regresé el Chaqueño Palavecino, el verdadero dueño del amanecer en Cafayate", acotó Cuevas durante la actuación. La concurrencia rápidamente empezó a corear el nombre del ausente cantante.
Muchos sentencian como una tradición el amanecer del Chaqueño, la historia se remonta a 22 ediciones, un número que deja en claro el porque de este romance entre el público y el hombre del Chaco salteño. La realidad de esta temporada no causó bronca...simplemente tristeza y dolor.
Seguramente, ambas partes tomarán un acercamiento. La vuelta beneficiaría a todos...
Los duendes serenateros volvieron a sus escondites para planear las travesuras de la cuadragésimo segunda edición de la Serenata a Cafayate.

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